La Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci), fundada en 1956, es un prestigioso festival que convierte a Valladolid (España) en un centro de creatividad durante nueve días, atrayendo a cineastas y aficionados globales.
Centrado en el cine de autor, promueve la innovación, el diálogo intercultural y el debate social a través de una programación diversa que incluye secciones oficiales, retrospectivas y ciclos temáticos, consolidándose como un referente del cine independiente.
En 2025, Seminci celebrará su 70ª edición (24 de octubre al 1 de noviembre), dirigida por José Luis Cienfuegos, con iniciativas como el ciclo “70 años de Seminci” y la retrospectiva “Dos orillas, un eterno debate”. Tras superar los 98.000 espectadores en 2024, esta edición especial busca consolidar su crecimiento y legado, reforzando su papel como puente entre el cine español y el internacional.

Una edición con acento hispano y mirada global
Entre las más de 200 películas programadas, esta edición se distingue por su fuerte presencia de cine iberoamericano. En la Sección Oficial Internacional, que compite por la Espiga de Oro, destacan títulos españoles como Siempre es invierno de David Trueba, Golpes de Rafael Cobos, Subsuelo de Fernando Franco o Tres adioses de Isabel Coixet, junto a autores como el brasileño Gabriel Mascaro (El sendero azul) o los argentinos Ezequiel Salinas y Ramiro Sonzini (La noche está marchándose ya).
Voces emergentes y memoria compartida
La sección Punto de Encuentro consolida su papel como laboratorio de descubrimiento de nuevas voces. Allí compiten primeras y segundas películas de jóvenes creadores, entre ellos los españoles Gabriel Azorín (Anoche conquisté Tebas), Lucía Aleñar (Forastera), Irene Iborra (Olivia y el terremoto invisible) y el colombiano Stillz (Barrio triste), en una selección que dialoga entre Europa y América Latina.
El vínculo con la región también se refuerza en Tiempo de Historia, dedicada al cine documental, donde títulos como Cara a cara de Federico Veiroj (Uruguay) o Yrupe de Candela Sotos (España) recuperan la tradición de la memoria y el testimonio como forma de resistencia.
Por su parte, Alquimias, la sección más experimental, presenta Forenses del colombiano Carlos Federico Atehortua, mientras que Pin de fartie del argentino Alejo Moguillansky lleva el humor y la crítica política a un territorio híbrido entre la ficción y la performance.
Un puente entre Europa y América
La SEMINCI celebra también la historia compartida entre ambos lados del Atlántico con la sección temática Dos Orillas: Un eterno debate – La controversia de Valladolid, que reúne obras esenciales del cine latinoamericano y europeo sobre el colonialismo, la fe y la resistencia: desde la colombiana El abrazo de la serpiente (Ciro Guerra) y la argentina Zama (Lucrecia Martel) hasta la españolas El Dorado (Carlos Saura) o La última cena (Tomás Gutiérrez Alea).










