Hoy, 12 de febrero, la Iglesia católica conmemora en su santoral a Santa Eulalia, co-patrona de Barcelona, además de a diversos santos y mártires. En este contexto, se recuerdan también a San Saturnino de Abitinia, San Melecio, y San Ludano, entre otros. A continuación, exploramos con más profundidad la vida y legado de Santa Eulalia, así como el contexto de otros santos celebrados en esta fecha.
Santa Eulalia fue una figura emblemática del cristianismo primitivo, cuya vida se remonta al siglo IV. Aunque su existencia histórica presenta controversias, Eulalia es recordada principalmente por su valentía ante las persecuciones romanas. Nacida en Barcelona, se vio atrapada en una de las épocas más turbulentas para los cristianos bajo el imperio de Diocleciano, quien lanzó una violenta campaña contra esta fe emergente.
Desde joven, Eulalia mostró una profunda devoción y compromiso con su fe. Durante las purgas que asolaban a los seguidores de Cristo, muchos decidieron ocultarse. Sin embargo, Eulalia, con apenas 13 años, se presentó ante el cónsul Daciano y proclamó audazmente: “Yo soy sierva de Cristo, rey de reyes y señor de señores”. Esta férrea resistencia le costó sufrir trece torturas, siendo la más brutal su crucifixión desnuda en una cruz en forma de X, conocida como cruz de San Andrés.
A pesar de la controversia que rodea su figura, Santa Eulalia se celebra con festividades en Barcelona cada 12 de febrero, conocido como Laia o fiesta de invierno. A través de danzas y actos litúrgicos, los barceloneses rinden homenaje a su memoria, mostrando la influencia duradera de su legado.
La existencia de Santa Eulalia ha sido objeto de debate, ya que algunos estudios sostienen que podría ser un reflejo del fenómeno del desdoblamiento hagiográfico. En este caso, su biografía puede estar entrelazada con la de Santa Eulalia de Mérida, cuyas historias guardan similitudes notables, lo que ha llevado a algunos a cuestionar la autenticidad de la primera.
Otros santos del día
- San Saturnino de Abitinia, mártir que sufrió con otros compañeros por su fe cristiana en tiempos de persecución.
- San Melecio, conocido por su dedicación y contribuciones significativas a la comunidad cristiana.
- San Benito de Aniano, destacado por su papel en la organización y promoción de la vida monástica.
- San Antonio "Cauleas", recordado por su profundo amor y servicio a la comunidad.
- Beata Humbelina, priora que guió a su comunidad con devoción y sabiduría.
- San Ludano de Northeim, venerado por su vida de piedad y por su papel en la evangelización.
- Beatos mártires Tomás Hemmeford, Jacobo Fenn, Juan Nutter, Juan Munden y Jorge Haydock, quienes entregaron sus vidas por su fe.
¿Qué es el santoral?
El santoral es un calendario que recoge las festividades de los santos y beatos reconocidos por la Iglesia católica. Este registro, conocido formalmente como el Martirologio Romano, documenta la vida de casi 7,000 santos y beatos, estableciendo un marco para la veneración de estas figuras a lo largo del año. Los santos en este listado son memoriales de inspiración y virtud, y representan un modelo a seguir en la vida cristiana.
¿Por qué se celebra el día del santo?
La celebración del día de un santo busca honrar y recordar la vida y las virtudes del mismo. Estos días son una oportunidad para los fieles de reflexionar sobre los legados espirituales y morales que ofrece cada santo. Las festividades pueden incluir misas, procesiones y otros actos litúrgicos que resaltan las características que hicieron a esa persona digna de la santidad, promoviendo así su veneración en la comunidad.
¿Cómo se convierte alguien en santo?
La canonización es el proceso a través del cual la Iglesia reconoce oficialmente a una persona como santa. Este proceso comprende varias etapas, comenzando con la proclamación del “Siervo de Dios” y seguida por una serie de investigaciones sobre su vida, virtudes y el reconocimiento de milagros atribuidos a su intercesión. Finalmente, después de un examen exhaustivo, el Papa puede declarar a esta persona como santa, permitiendo su veneración en el culto público.









