
Perú cierra otro capítulo de su debacle institucional con la caída del séptimo presidente en una década
La destitución de José Jerí agrava la inestabilidad política en Perú, desnudando un sistema corrupto en medio de nuevas elecciones.

La destitución de José Jerí agrava la inestabilidad política en Perú, desnudando un sistema corrupto en medio de nuevas elecciones.

La reunión entre Balcázar y Navarro buscó fortalecer la cooperación bilateral tras la destitución de Jerí, generando un nuevo enfoque en la política peruana.

El ganador ocupará la presidencia del Congreso y, por sucesión constitucional, la jefatura del Estado tras la destitución de José Jerí.

El presidente del Consejo de Ministros señaló que la censura dejó vacante el cargo presidencial y que el gabinete solo mantiene tareas administrativas.

Con siete mociones de censura acumuladas, el Congreso busca cerrar la crisis política y dar paso a un nuevo gobierno.

La destitución de José Jerí se dio en medio de denuncias por reuniones con el empresario Zhihua Yang y fuertes cuestionamientos políticos.

José Jerí defendió su decisión de contratar a su amiga sin contrato, asegurando que fue por sobrecarga laboral y sin ilegalidades.

El Congreso peruano determinó que Dina Boluarte no califica para la pensión vitalicia al haber asumido la presidencia por sucesión.

El expresidente peruano fue condenado por conspiración, mientras que otros cargos críticos no prosperaron en el juicio penal.

El intento de inhabilitación del exmandatario y otros asociados no logró los votos necesarios, tras su reciente condena por rebelión.