Hoy, 30 de abril, la Iglesia católica rinde homenaje a San Pío V en su santoral, un papa emblemático que dejó una huella profunda en la historia de la fe cristiana. También se celebran las festividades de otros santos, entre ellos San José Benito Cottolengo, quienes, a través de sus vidas y obras, han contribuido significativamente al legado espiritual de la Iglesia.
San Pío V, nacido como Antonio Ghislieri, llegó a la sede de Pedro en 1566 y desempeñó un papel crucial tras el Concilio de Trento, el cual buscaba la reforma de la Iglesia católica en un periodo marcado por la Reforma Protestante y la crisis de fe que acompañaba esos tiempos. Su pontificado, que concluyó con su muerte en 1572, se caracterizó por un esfuerzo incansable por implementar las directrices establecidas durante el Concilio en relación al culto divino, la doctrina cristiana y la disciplina de la Iglesia.
San Pío V es conocido, entre otras cosas, por haber instituido el ritual de la eucaristía del mismo nombre, que, a pesar de haber sido objeto de reformas en el Concilio Vaticano II, constituye uno de los legados más perdurables del rito católico. El papa también fue autor de la bula “De Salutis Gregis Dominici”, donde se prohibía la participación de clérigos en festividades que implicaran la captura o muerte de toros, lo que marca la intención de proteger la dignidad y la vida. Sin embargo, su bula no fue promulgada en España bajo el mandato de Felipe II.
San José Benito Cottolengo, otra figura importante del día, nació en 1786 en Bra, Italia. Desde joven, mostró un profundo sentido de solidaridad y preocupación por los desfavorecidos, analizando meticulosamente su hogar para determinar cuántas personas podía acoger. Ordenado sacerdote en 1827, Cottolengo fundó su obra de caridad conocida como la “Piccola Casa della Divina Provvidenza” en Turín. Esta institución ha evolucionado a lo largo de los años, convirtiéndose en un centro de referencia mundial en el cuidado de enfermos y necesitados.
La palabra “cotolengo”, derivada de su apellido, se refiere a centros de caridad que acogen a personas en situaciones de vulnerabilidad, aunque no figure en todos los diccionarios. Su legado en el ámbito de la asistencia social sigue vivo, y hoy en día se le rinde homenaje no solo como un santo, sino como un pionero en la atención a las personas en situación de desamparo.
Otros santos del día
- Santa Sofía de Fermo
- San Quirino
- San Eutropio
- Santos Diodoro y Rodopiano de Afrodisia
- San Donato de Evorea
- San Lorenzo de Novara
- San Mercurial
- San Pomponio de Nápoles
- Beato Pedro Diácono (o Levita)
- San Aulo o Augulo de Viviers
- San Earconvaldo
- Santos mártires Amador, Pedro y Luis de Córdoba
- San Gualfardo
- San Adiutor
- Beato Guillermo Southerne
- Beato Benito de Urbino
- Beata María de la Encarnación Guyart Martin
- San José Tuan
- Beata Paulina von Mallinckrodt
¿Qué es el santoral?
El santoral es una recopilación de los nombres de santos y beatos reconocidos por la Iglesia católica, agrupados según la fecha de su festividad. Este registro, que incluye cerca de 7.000 santos, se encuentra documentado en el Martirologio Romano, el cual establece quiénes son los venerados en cada día del año.
¿Por qué se celebra el día del santo?
La celebración del día del santo tiene un significado especial para la comunidad católica. Permite rendir homenaje a las vidas de aquellos que han dejado un legado de fe y virtudes, inspirando a los fieles en su camino espiritual. Además, cada santo a menudo representa valores o enseñanzas que son relevantes para los creyentes.
¿Cómo se convierte alguien en santo?
El proceso de canonización implica varias etapas que se inician tras la muerte del candidato. Generalmente, debe haber una investigación exhaustiva sobre su vida, virtudes y milagros atribuibles a su intercesión. Una vez que se verifica la existencia de al menos un milagro post mortem, el candidato puede ser declarado beato y, posteriormente, santo, mediante un decreto del Papa.









