Hoy, 27 de enero, la Iglesia católica honra la memoria de Santa Ángela Merici, una figura destacada en la educación y la vida religiosa, cuya labor ha dejado un impacto perdurable en la enseñanza para jóvenes y mujeres.
Santa Ángela Merici nació el 21 de marzo de 1474 en Desenzano del Garda, Italia. Provenía de una familia de agricultores devotos al cristianismo. A la temprana edad de diez años, se convirtió en huérfana tras la muerte de sus padres, lo que llevó a su tía, una mujer adinerada, a acogerla junto a sus hermanos. Sin embargo, la vida de Ángela no estuvo exenta de sufrimiento, ya que también perdió a su hermana, lo que la llevó a buscar consuelo y guía en la figura de la Virgen María y en el legado de San Francisco de Asís.
Imbuida en profundas experiencias de oración, Ángela llegó a tener visiones místicas. Estas experiencias espirituales la llevaron a un estado de conexión intensa con lo divino, donde incluso afirmó haber visto a su hermana muerta. En estos momentos de revelación, comenzó a vislumbrar el propósito de su vida: un compromiso con la enseñanza y la formación de jóvenes en la fe cristiana.
En la década de 1530, inspirada por sus visiones y una vida de dedicación al servicio, Ángela fundó la congregación de las Hermanas Ursulinas, que se convertiría en la primera orden religiosa completamente dedicada a la educación de niñas y jóvenes. Su misión era ofrecer a estas mujeres la oportunidad de vivir una vida de perfección y al mismo tiempo guiarlas en los caminos del Señor. La sociedad de su época, marcada por carencias educativas, recibió con entusiasmo la propuesta de Santa Ángela, quien promovió un modelo de educación integral que abarcaba no solo contenidos académicos, sino también valores y principios cristianos.
Santa Ángela Merici falleció en Brescia, Lombardía, en 1540. Su legado perdura a través de la labor educativo-religiosa que estableció y que continúa creciendo hasta el presente. La canonización de Ángela tuvo lugar el 24 de noviembre de 1807, y su festividad se celebra anualmente el 27 de enero.
Otros santos del día
- San Julián de Sora: Este santo es conocido por su vida dedicada al servicio de Dios y su labor en la comunidad.
- San Julián de Le Mans: Reconocido por su compromiso pastoral, este santo tuvo un papel significativo en la historia de la iglesia en Francia.
- Santa Devota: Patron Saint of Corsica, revered for her faith and martyrdom.
- San Marino, abad: Fundador del monasterio en San Marino, su vida refleja la búsqueda de la vida monástica.
- San Vitaliano de Roma: Un papa que trabajó incansablemente por el bienestar de la Iglesia.
- San Teodorico de Orleans: Este santo es conocido por su papel en la evangelización de Francia.
- San Gilduino: Celebrado por su devoción a Dios y su vida de servicio.
- Beato Juan, obispo de Théouanne: Conocido por su liderazgo en la iglesia y dedicación a la fe.
- Beato Manfredo Settala: Su vida fue una manifestación de la caridad y el servicio a los demás.
- Beata Rosalía du Verdier de la Sorinière: Su legado está en la creación de comunidades cristianas dedicadas al servicio.
- San Juan María "Muzeo" o "Anciano": Mencionando a un santo relevante por su sabiduría y guianza.
- San Enrique de Ossó y Cervelló: conocido por su contribución a la educación y formación espiritual.
- Beato Jorge Matulaitis: Se destacó por su enfoque en la pastoral social y la promoción de los valores cristianos.
¿Qué es el santoral?
El santoral católico es un recuento de los santos y beatos reconocidos por la Iglesia en fechas específicas del calendario. Esta lista es regida por el Martirologio Romano, un documento que presenta más de 7,000 nombres de figuras santas y beatas históricas, organizadas cronológicamente según sus festividades.
¿Por qué se celebra el día del santo?
La celebración de un día específico para cada santo tiene como objetivo recordar su vida y virtudes, así como inspirar a los fieles a seguir su ejemplo. Cada festividad ofrece una oportunidad para que la comunidad católica honre a estos personajes que, a través de su fe y obras, iluminaron el camino hacia Dios.
¿Cómo se convierte alguien en santo?
El proceso de canonización es meticuloso y se lleva a cabo por la Iglesia. Primordialmente, se requiere la verificación de sus virtudes, la existencia de milagros atribuidos a su intercesión y la investigación de su vida. Este proceso culmina en la aprobación oficial del papa, quien declara al candidato como santo o santa, abriendo el camino para su veneración pública.







