Hoy, 24 de diciembre, la Iglesia católica celebra en su santoral a San Delfín, Santa Tarsila, Santa Irmina y a todos los santos antepasados de Jesucristo, junto a otros personajes relevantes de la fe cristiana.
San Delfín de Burdeos, figura prominente del siglo IV, desempeñó un papel crucial en la afirmación de la fe católica en la región de Aquitania, en lo que hoy es Francia. Su liderazgo como obispo fue marcado por una firme defensa contra las herejías que amenazaban a la comunidad cristiana, siendo el priscilianismo uno de los movimientos más desafiantes de su tiempo. Este movimiento, fundado por Prisciliano, promovía una interpretación gnostica del cristianismo, que incluía prácticas ascéticas extremas y un rechazo a las tradiciones e instituciones habituales de la Iglesia. Junto a san Paulino de Nola, con quien compartió una profunda amistad y colaboración, San Delfín trabajó incansablemente para erradicar estas ideas heréticas. Además, se le atribuye el honor de haber administrado el sacramento del bautismo a San Paulino, quien posteriormente se convirtió en un prominente obispo y defensor de la ortodoxia cristiana.
El 24 de diciembre también es significativo por la conmemoración de todos los santos antepasados de Jesucristo. Según el Martirologio Romano, estos santos, que incluyen a personajes bíblicos como Abraham, David y otros antepasados de Jesús, son reconocidos por haber vivido de manera justa y fiel, sin haber recibido en vida las promesas que se cumplirían en Cristo, el Hijo de Dios. Esta celebración recuerda la continuidad de la fe a lo largo de la historia y el legado de aquellos que prepararon el camino para la llegada del Salvador.
Además de San Delfín, el santoral de hoy incluye a otros santos, como Santa Tarsila y Santa Irmina de Tréveris, cuyas vidas y contribuciones también son celebradas. Santa Tarsila, hermana de San Pedro, es recordada por su dedicación a la caridad y su fervor religioso, mientras que Santa Irmina, que vivió en el contexto del cristianismo primitivo, es venerada por su vida de fe y su disposición a servir a los demás. También se menciona al Beato Bartolomé María del Monte, conocido por su trabajo en beneficio de los pobres y la educación cristiana. Por último, Santa Paula Elisabet (Constancia) Cerioli es recordada por su dedicación a la educación de jóvenes y la fundación de comunidades religiosas.
¿Qué es el santoral?
El santoral es un registro de las festividades dedicadas a los santos y beatos reconocidos por la Iglesia católica en fechas específicas a lo largo del año. Este listado, que incluye cerca de 7,000 nombres, se encuentra en el Martirologio Romano, un documento oficial que detalla las vidas y obras de quienes se han distinguido por su fe y virtudes. Servir como guía, el santoral permite a los fieles recordar y honrar a aquellos que han dedicado su vida a Dios y su prójimo, convirtiéndose en ejemplos a seguir dentro de la comunidad cristiana.
¿Por qué se celebra el día del santo?
La celebración de un santo en particular tiene como objetivo recordar y reflexionar sobre su vida, virtudes y enseñanzas. Estas festividades son una oportunidad para que los fieles se inspiren en el ejemplo que estas figuras representan y para fortalecer su propia fe. Además, cada santo posee una historia única que ilustra cómo la gracia y el amor de Dios pueden manifestarse en las acciones de los seres humanos. El día del santo se convierte en una ocasión para rendir homenaje a su legado y pedir su intercesión ante Dios.
¿Cómo se convierte alguien en santo?
El proceso de canonización en la Iglesia católica es un camino riguroso que incluye varias etapas. Inicialmente, se investiga la vida del candidato, analizando su virtud, santidad y los milagros atribuidos a su intercesión. Posteriormente, la Congregación para las Causas de los Santos evalúa esta información y, si es favorable, el Papa puede declarar al individuo beato. Finalmente, después de verificar otros milagros, se puede culminar en su canonización como santo. Este proceso busca asegurar que solo aquellos que han llevado una vida de notable virtud y han impactado positivamente en su comunidad sean reconocidos oficialmente.








