Hoy, 25 de febrero, la Iglesia católica rinde homenaje a San Néstor de Magido, un destacado mártir y obispo, cuyas enseñanzas y valentía aún resuenan en la comunidad cristiana.
San Néstor nació en el siglo III en Magido, una antigua ciudad de la región de Pamfilia, que actualmente forma parte de la moderna Turquía. En un momento de intensas persecuciones contra los cristianos bajo el gobierno del emperador Decio, el obispo Néstor se convirtió en un faro de esperanza y resistencia. Al enterarse de que las autoridades romanas estaban tras la pista de los fieles, su primer impulso fue garantizar la seguridad de su congregación, guiándolos hacia refugios seguros.
Sin embargo, Néstor optó por no huir y enfrentó su destino con valentía. Fue arrestado y llevado ante el gobernador Polión en Perge, donde se le exigió que renunciara a su fe y adorara a los dioses paganos. Su postura fue firme: soportó crueles torturas sin ceder, incluso mientras se le sometía a un cruel tormento que culminó en una condena a muerte en la cruz. Durante su último momento, Néstor utilizó sus últimas palabras para exhortar a sus fieles a mantener la fe en Cristo. Su sacrificio condujo a que varios testigos, incluso paganos, se arrodillaran ante su valentía y devoción, lo que demuestra el impacto que tuvo su martirio.
La celebración de San Néstor no se limita a su legado de resistencia, sino que también está acompañada por la conmemoración de otras figuras importantes en el santoral de hoy, como Santa Waldburgis, quien fue una influyente abadesa en el siglo VIII. Proveniente de una familia noble, fue persuadida por sus hermanos, los santos Bonifacio, Willibaldo y Winebaldo, para que se trasladara de Inglaterra a Germania. Allí gobernó el monasterio de Heidenheim, donde combinó la vida monástica de mujeres y hombres. Su vida fue un ejemplo de dedicación y liderazgo, falleciendo en el año 779.
Otra figura destacada es San Valerio de Astorga, que vivió en el siglo VII. Este santo, originario de una familia de aristócratas, fue ordenado sacerdote y más tarde se convirtió en obispo de Astorga. Se le recuerda por su dedicación al servicio religioso, su piedad y su compromiso con la enseñanza del Evangelio.
- San Cesáreo de Nacianzo
- Santa Aldetrudis
- San Gerlando de Agrigento
- Beato Roberto de Arbrissel
- Beato Avertano de Lucca
- Beato Sebastián Aparicio
- Beato Domingo Lentini
- Beata María Adeodata (María Teresa) Pisani
- San Lorenzo Bai Xiaoman
- Santo Toribio Romo
- Santos mártires Luis Versiglia y Calixto Caravario
¿Qué es el santoral?
El santoral católico se refiere al listado de personas que han sido reconocidas oficialmente como santos o beatos por la Iglesia a lo largo de la historia. Este compendio se fundamenta en el Martirologio Romano, que organiza y presenta los casi 7,000 nombres de santos reconocidos, distribuyéndolos en un calendario anual.
¿Por qué se celebra el día del santo?
El día de un santo se conmemora para honrar su vida, virtudes y legado. Cada fecha en el calendario católico está asociada con una o más figuras que han dejado una profunda huella en la fe cristiana. Celebrarlo permite que los fieles reflexionen sobre sus enseñanzas y busquen inspiración en sus ejemplos de vida.
¿Cómo se convierte alguien en santo?
El proceso de canonización es riguroso y puede tomar años o incluso siglos. Este camino comienza con una investigación exhaustiva sobre la vida y las virtudes del candidato. Posteriormente, se debe verificar la existencia de milagros intercedidos por el candidato después de su muerte. Finalmente, la decisión culmina en una declaración formal de santidad por parte del Papa.









