Hoy, 13 de febrero de 2026, la Iglesia católica recuerda a varios santos en su santoral, siendo uno de los protagonistas San Benigno de Todi, un mártir cuyos esfuerzos evangelizadores y su firmeza en la fe lo han llevado a ser venerado a lo largo de los siglos.
San Benigno nació en la ciudad de Todi, que se encuentra en la actual Italia, en el siglo III. Desde joven, mostró un compromiso profundo con el cristianismo, lo que lo llevó a ser ordenado presbítero por el obispo Ponciano. Su labor pastoral se centró en la evangelización, donde alcanzó notable renombre por sus visitas a los enfermos y huídos, además de brindar asistencia a cristianos perseguidos durante tiempos de gran opresión.
La persecución a los cristianos bajo el emperador Diocleciano marcó un periodo oscuro para la comunidad cristiana. En este contexto, San Benigno emergió como un defensor valiente de su fe. No solo se dedicó a cuidar de los que sufrían
represalias, sino que también proclamó abiertamente su fe en un intento de convertir a los paganos. Su deseo inquebrantable de cumplir con su misión evangelizadora lo llevó a enfrentar la tortura y, finalmente, a ser apresado y martirizado.
El 13 de febrero del año 303, San Benigno fue decapitado, manteniéndose firme en su devoción a Dios a pesar de los extremos a los que fue sometido. Su valentía y su testimonio de fe han hecho de él una figura inspiradora para los creyentes a lo largo de la historia de la Iglesia.
Las leyendas que rodean su vida continúan alimentando la devoción popular. Una de las más conocidas narra la historia de un fraile que intentó robar la cabeza del santo, que se encontraba en un relicario en el monasterio de benedictinas de Todi. Al no poder localizar una salida, el religioso se vio forzado a devolver la reliquia, un relato que simboliza la protección divina hacia el mártir y su legado.
Otros santos del día
Además de San Benigno, este 13 de febrero se conmemoran otros santos que también hicieron contribuciones significativas a la fe católica:
- San Martiniano de Atenas - Testigo de la fe en tiempos difíciles, su martirio también destaca la resistencia ante la persecución religiosa.
- San Cástor de Aquitania - Reconocido por su valentía en la defensa de los ideales cristianos durante los primeros siglos de la Iglesia.
- San Esteban de Lyon - Mártir que cuenta la historia de una vida entregada y sacrificada por el amor a Cristo.
- San Esteban de Rieti - Su vida nos recuerda la importancia de la evangelización en el contexto local.
- San Gosberto - Un santo que, aunque menos conocido, representa la dedicación de muchos cristianos anónimos.
- San Guimera - Su historia es leyenda, recordando el valor de los sacrificios en el camino de la fe.
- San Fulcrán - Aclamado por su labor pastoral y su dedicación a la comunidad.
- San Gilberto de Meaux - Su existencia habla de la importancia del liderazgo espiritual en las primeras comunidades cristianas.
- Beato Jordán de Sajonia - Conocido por su modelo de vida y su contribución a la orden dominicana.
- Beata Cristina (Agustina) Camozzi - Su práctica de vida evangélica la ha hecho un símbolo de la devoción femenina.
- Beata Eustoquia (Lucrecia) Bellini - Un testimonio de fe que resuena en la vida de los fieles de hoy.
- San Pablo Liu Hanzuo - Mártir que, junto con otros, representa la fe cristiana en tierras asiáticas.
- San Pablo Le-Van-Loc - Otro mártir que vivió su fe en medio de persecuciones.
¿Qué es el santoral?
El santoral es el compendio utilizado por la Iglesia católica para recordar y celebrar la vida de los santos y beatos a lo largo del año. Cada día está marcado por la conmemoración de uno o más santos, quienes han dejado una huella importante en la historia de la fe cristiana. Este registro comprende cerca de 7,000 figuras reconocidas, y su organización permite a los fieles reflexionar sobre la vida y el legado de estos personajes significativos.
¿Por qué se celebra el día del santo?
La celebración del día del santo tiene como objetivo rendir homenaje a las virtudes y sacrificios de aquellos que han vivido de manera ejemplar según los valores cristianos. Estas festividades permiten a los creyentes recordar y nutrirse de los ejemplos de fe, esperanza y amor que ofrecen sus vidas, sirviendo como inspiración para la comunidad actual. A través de la celebración, los fieles buscan acercarse más al espíritu de cada santo y aprender de sus experiencias.
¿Cómo se convierte alguien en santo?
El proceso de canonización, que lleva a una persona a ser reconocida como santo, implica varias etapas. Inicialmente, la figura en cuestión debe ser venerada por la comunidad local y su vida debe estar marcada por ejemplos de virtudes sobresalientes. Posteriormente, se inicia un proceso de investigación formal por la Iglesia, que puede incluir la recopilación de testimonios y la investigación de milagros atribuidos a su intercesión. Finalmente, si se cumplen los requisitos, el Papa declara a la persona como santo, permitiendo que su festividad sea celebrada oficialmente.









