La JurisdicciĂłn Especial para la Paz (JEP) –que investiga y juzga los delitos mĂĄs graves en el conflicto armado colombiano hasta diciembre de 2016– ha imputado este martes crĂmenes de guerra y lesa humanidad a 27 antiguos comandantes de los extintos bloques Sur y Oriental de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC-EP), tras haberlos encontrado “mĂĄximos responsables” de delitos acometidos durante el conflicto armado en el paĂs, como desapariciones forzadas, masacres, homicidios, atentados, desplazamientos forzados, tortura o violencia sexual.
“Por dĂ©cadas, estos crĂmenes permanecieron en la impunidad. En la justicia ordinaria, el 97% de estos hechos no llegaron a juicio, y cerca del 90% de las investigaciones penales no superaron la etapa preliminar”, ha indicado la JEP en un comunicado en el cual ha señalado que, de este modo, se busca esclarecer las responsabilidades por los crĂmenes acometidos por la antigua guerrilla en territorios olvidados de Colombia.
Concretamente, la decisiĂłn abarca hechos acaecidos en la cordillera Oriental, la OrinoquĂa y la AmazonĂa, esto es, los departamentos de Arauca, Casanare, Cundinamarca, Meta, Guaviare, Vichada, VaupĂ©s, GuainĂa, CaquetĂĄ y Putumayo, asĂ como partes de Nariño, Cauca, Huila, BoyacĂĄ y Amazonas.
Entre los 27 imputados se encuentran cuatro exintegrantes del Ășltimo Secretariado de las FARC-EP que ostentaron el mando en los antiguos bloques Oriental o Sur: Rodrigo Londoño, tambiĂ©n conocido como ‘Timochenko’, hoy presidente del Partido Comunes –fundado por excombatientes de la guerrilla–; JuliĂĄn Gallo, alias ‘Carlos Antonio Lozada’; Jaime Alberto Parra, alias ‘Mauricio Jaramillo’ o ‘El MĂ©dico’, y Milton de JesĂșs Toncel, alias ‘JoaquĂn GĂłmez’.
CRĂMENES NO AMNISTIABLES Y VIOLENCIA BASADA EN GĂNERO
De los once macrocasos sobre los cuales la JEP trabaja en aras de investigar, esclarecer y sancionar a los mĂĄximos responsables de los hechos mĂĄs graves del conflicto armado, contando con una participaciĂłn activa de las vĂctimas en el proceso, las imputaciones anunciadas este martes se corresponden con los nĂșmeros 10 y 11.
Los mismos estĂĄn relacionados con crĂmenes no amnistiables acometidos por las extintas FARC-EP durante el conflicto armado –macrocaso 10– y con la violencia basada en gĂ©nero, violencia sexual, reproductiva y otros crĂmenes basados en la orientaciĂłn sexual –macrocaso 11–.
Cabe destacar que esta es la primera imputaciĂłn del Caso 10 de la JEP, donde son investigados los crĂmenes mĂĄs graves y representativos cometidos por la antigua guerrilla que no se abordan en otros macrocasos de la JurisdicciĂłn.
También de la primera imputación conjunta con el Caso 11 que investiga delitos de violencia de género y sexual a manos de integrantes de las FARC-EP contra población civil, como la toma de Puerto Rico, en el departamento del Meta, en 1999, cuando un grupo de guerrilleros agredió sexualmente a una decena de mujeres, entre ellas una niña de 13 años.
“Estos comparecientes fueron imputados despuĂ©s de una rigurosa investigaciĂłn que tuvo en cuenta los relatos de 2.436 vĂctimas acreditadas que los señalan como responsables de lo que sufrieron”, ha subrayado el tribunal identificando entre ellas a damnificados olvidados como campesinos, docentes, lĂderes comunales, comunidades de fe, mujeres y tambiĂ©n vĂctimas militares y policiales.
Esta decisiĂłn aborda, a su vez, hechos que “marcaron la historia reciente del paĂs”, como el atentado en el Club El Nogal, perpetrado en BogotĂĄ el 7 de febrero de 2003 dejando 36 muertos y 198 heridos; la casa bomba en Neiva o los asesinatos de figuras nacionales como el excandidato presidencial Ălvaro GĂłmez Hurtado y sus escoltas el 2 de noviembre de 1995.
Notificados los 27 imputados, los mismos dispondrĂĄn de 30 dĂas hĂĄbiles para reconocer por escrito los hechos y su responsabilidad, o bien rechazarlos. No obstante, si los comparecientes niegan su responsabilidad, su caso podrĂa ser trasladado a la Unidad de InvestigaciĂłn y AcusaciĂłn (UIA), la cual actĂșa como fiscalĂa de la JEP, pudiendo el proceso terminar en un juicio similar a los propios de la justicia ordinaria, en el cual si son hallados responsables de los crĂmenes, podrĂan pagar penas de hasta 20 años de cĂĄrcel.
“Esta JurisdicciĂłn espera que los comparecientes cumplan con sus obligaciones de aportar verdad y de reparar a las vĂctimas. Para eso, les ordena ampliar la informaciĂłn sobre hechos concretos imputados”, ha indicado la misma señalando que si se reconoce la responsabilidad y hay “aportes de verdad” la JEP convocarĂĄ una Audiencia de Reconocimiento de Verdad donde los imputados “darĂĄn la cara” a Justicia, vĂctimas y paĂs.
Posteriormente, la Sala de Reconocimiento de Verdad emitirĂĄ una ResoluciĂłn de Conclusiones que traslada el proceso a la SecciĂłn de Reconocimiento de Verdad del Tribunal de Paz. AhĂ serĂĄn incluidos los nombres de quienes hayan aportado verdad, reconocido su responsabilidad y sean considerados candidatos para la imposiciĂłn de sanciones restaurativas, las cuales serĂĄn consultadas con las vĂctimas, tendrĂĄn un “enfoque reparador” e incluirĂĄn “restricciones efectivas de libertad y otros derechos sin cĂĄrcel”.









