El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha aseverado que Colombia “nunca” ha pedido soldados de Estados Unidos para hacer frente a los cárteles de la droga en el país, sino “ayuda y entrenamiento”, en el marco de la visita que ha realizado este martes a la ciudad de Barranquilla, capital del departamento Atlántico, donde se ha reunido con el presidente del país, Abelardo de la Espriella.
“Los colombianos nunca han pedido que soldados estadounidenses entren en Colombia para enfrentarse a los cárteles de la droga. Nos han pedido ayuda y entrenamiento”, ha indicado el alto funcionario norteamericano en declaraciones a los medios.
Seguidamente, Rubio ha sostenido que desde Colombia “en el pasado” sí se ha solicitado ayuda en materia de Inteligencia, de identificación de objetivos o con el equipamiento especializado.
Estas declaraciones se producen apenas un mes más tarde de que el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, asegurara que el Gobierno de Abelardo de la Espriella había solicitado su colaboración en operaciones militares conjuntas en Colombia contra el “narcoterrorismo”.
“A través del recién investido presidente (…) Colombia ya ha solicitado que el Departamento de Guerra –como la Administración Trump denomina a Defensa– se una al país en su lucha contra el narcoterrorismo, autorizando operaciones militares conjuntas para acabar con los terroristas y las redes terroristas”, señaló entonces Hegseth desde Panamá, en el marco de un evento de la coalición militar impulsada por Washington contra los cárteles.
En ese mismo viaje al país centroamericano, el jefe del Pentágono anunció la entrada de Colombia a esta coalición, también conocida como Escudo de las Américas, convirtiéndose en el 19º país miembro.








