Un jurado del estado de California determinó que las empresas Meta y YouTube actuaron con negligencia en un proceso legal iniciado por una joven, identificada como K. G. M., quien vinculó su experiencia en redes sociales cuando era menor de edad con daños psicológicos.
La demandante, actualmente de 20 años, precisó ante el tribunal que experimentó ansiedad, depresión y dismorfia corporal como consecuencia del uso de estas plataformas. El dictamen obliga a Meta, encabezada por Mark Zuckerberg, y a Google, propietaria de YouTube, a resarcir económicamente a la demandante, aunque el monto exacto de la indemnización será definido posteriormente.
Avances en causas colectivas y antecedentes judiciales
El expediente en cuestión forma parte de un frente judicial más amplio en Estados Unidos, que acumula más de 1.600 demandas colectivas contra grandes empresas tecnológicas. Entre los demandantes figuran más de 350 familias y más de 250 distritos escolares, que cuestionan el diseño y funcionamiento de plataformas por, según alegan, promover comportamientos adictivos y exponer a menores a contenidos perjudiciales y contactos peligrosos.
Durante el juicio en California, el fundador y director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg, compareció ante el jurado. En su declaración, afirmó que la joven había proporcionado una edad falsa al registrarse antes de cumplir los 13 años, aunque la defensa no consiguió revertir el fallo adverso.
En su testimonio, Zuckerberg aceptó que Instagram demoró en identificar perfiles de menores de edad y negó que la meta de la compañía sea maximizar el tiempo de permanencia de los usuarios. Además, sostuvo que la intención es facilitar la conexión entre familiares y colegas.
Como parte de la presentación de pruebas, se incluyeron correos internos de 2014 y 2015 en los que Zuckerberg discutía estrategias para incrementar el tiempo de uso de las aplicaciones. El empresario indicó ante el tribunal que el enfoque de la compañía ha cambiado a lo largo de los años.
Condena en Nuevo México y argumentos de la defensa
En paralelo, otro jurado en el estado de Nuevo México responsabilizó a Meta por la falta de medidas de protección suficientes para menores frente a riesgos de explotación sexual en Facebook e Instagram. En ese caso específico, el tribunal ordenó a Meta pagar 375 millones de dólares como compensación.
Según el dictamen, los jurados concluyeron que la empresa priorizó sus intereses económicos sobre la seguridad de niños y adolescentes, y consideraron que hubo una violación de la Unfair Practices Act, normativa estatal que prohíbe prácticas comerciales desleales.
La acusación detalló que Meta no informó adecuadamente a los usuarios sobre los posibles efectos de sus servicios en la salud mental de menores. La defensa, representada por el abogado Kevin Huff, sostuvo que la compañía invierte en mecanismos de seguridad por cuestiones éticas y comerciales.
Huff manifestó que las plataformas están diseñadas para facilitar la conexión entre personas, y rechazó que el propósito sea fomentar la exposición a riesgos o facilitar el accionar de depredadores. Hasta el momento, Meta y Google no han emitido comentarios públicos adicionales sobre los veredictos.










