António Guterres, secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), hizo un llamado a las empresas de inteligencia artificial para que transparenten el impacto ambiental de sus operaciones y eliminen los “costes ocultos” relacionados al rápido crecimiento del sector.
Durante un discurso el lunes en la London Climate Action Week, el máximo representante de Naciones Unidas instó a las compañías tecnológicas a priorizar la honestidad sobre el gasto actual que implica el desarrollo de sistemas de inteligencia artificial, tanto en consumo de energía como en recursos naturales.
Reclamos por transparencia y energías limpias
Guterres sostuvo al respecto: “Se acabaron los costes ocultos. Se acabó hacerles llevar la carga a quienes menos tienen que hacerlo. Ha llegado la hora de decir toda la verdad. Si la IA ha de contribuir a construir un futuro mejor, tiene que hacer gala de honestidad en cuanto a lo que nos cuesta hoy en día”.
En su intervención, el secretario general remarcó la necesidad de que la inteligencia artificial funcione bajo parámetros claros y accesibles para la sociedad en materia de emisiones de carbono, consumo de agua y demanda energética.
Las declaraciones se produjeron en un contexto marcado por una nueva ola de calor en Europa y el aumento de la preocupación pública respecto al elevado consumo energético de la infraestructura que soporta los servicios digitales y la IA.
Según Guterres, “El caos climático se está acelerando ante nuestros ojos”. Además, afirmó que la crisis energética, intensificada por el conflicto en Medio Oriente, pone en evidencia la dependencia de los hidrocarburos.
El funcionario expresó que la raíz tanto de la crisis climática como de la energética es el uso de combustibles fósiles: “En apariencia, estas crisis pueden parecer independientes, pero comparten el mismo origen destructivo: los combustibles fósiles”, sostuvo.
Iniciativa y datos sobre el consumo energético
En ese sentido, Guterres presentó la Iniciativa de Transparencia Ambiental de la IA, un programa que propone que las empresas tecnológicas publiquen información estandarizada sobre cuatro indicadores: emisiones de carbono, consumo de agua, uso de suelo y demanda energética de sus operaciones.
La propuesta estaría dirigida especialmente a los centros de datos, ya que son estos los que alojan miles de servidores y hacen posible el funcionamiento de los sistemas de inteligencia artificial junto a otros servicios digitales.
El secretario general explicó que las comunidades donde se instalan estas infraestructuras muchas veces desconocen el impacto que generan, al indicar: “Pese a estas preocupaciones evidentes, las comunidades a menudo quedan a oscuras respecto al impacto ambiental de la infraestructura que crece a su alrededor”.
Según un informe reciente de Naciones Unidas citado por Guterres, en 2025 los centros de datos consumieron más electricidad que todos los países del mundo, excepto diez. Para 2030 podrían superar el consumo energético de todos los países, salvo cinco.
Respecto a la incidencia de la IA, el documento detalla que actualmente representa el 1,5% de la demanda eléctrica a nivel mundial y, hacia 2030, podría acercarse al 3% del consumo global de electricidad. Además, advirtió que el uso de agua, energía y la contaminación asociada a la IA podría duplicarse en solo cuatro años.
En la actualidad, alrededor del 30% de la electricidad consumida por los centros de datos proviene del carbón; cerca del 27% se abastece de energías renovables, el 26% corresponde al gas natural y el 15% a la energía nuclear.
Frente a estas cifras, Guterres sostuvo que las compañías deben comprometerse a utilizar energía solar, eólica y otras fuentes renovables en sus instalaciones antes de finalizar la década, de manera que la expansión de la inteligencia artificial no profundice los problemas de sostenibilidad ambiental.
El discurso completo y el pronunciamiento de António Guterres fueron difundidos a través de sus redes sociales, donde enfatizó tanto los desafíos climáticos como las oportunidades que ofrece la transformación hacia energías limpias y transparentes en la industria tecnológica.







