OpenAI anunció el cierre definitivo de Sora, su red social basada en videos generados por inteligencia artificial, tras solo seis meses desde su lanzamiento. La compañía no detalló los motivos de la descontinuación ni precisó cuándo se hará efectiva la baja de la aplicación.
Según datos de la consultora Appfigures, Sora alcanzó su pico de popularidad en noviembre pasado, con aproximadamente 3,3 millones de descargas combinadas entre la App Store de iOS y Google Play. Pese a ese comienzo, la cantidad de usuarios activos disminuyó sustancialmente en los meses siguientes.
Una apuesta por la inteligencia artificial en redes sociales
Sora fue diseñada por OpenAI como una plataforma de videos cortos, inspirada en el formato vertical característico de TikTok y potenciada por herramientas avanzadas de generación de audio y video mediante IA. Entre sus funciones destacadas figuraba la posibilidad de crear deepfakes realistas a partir de escaneos faciales, lo que permitía a los usuarios aparecer en clips generados artificialmente.
Inicialmente, OpenAI bautizó esa modalidad como “cameos”, aunque tras una demanda de la empresa Cameo por el uso del nombre la función pasó a llamarse “characters”. Estas creaciones podían compartirse de manera pública, habilitando que otros usuarios emplearan la imagen o el personaje generado en nuevos videos.
A pesar del interés inicial, la propuesta de una red social basada exclusivamente en contenido automatizado no logró consolidar una comunidad sustentable. La recepción general evidenció una creciente reticencia ante la proliferación de videos no moderados y recreaciones hiperrealistas de figuras públicas, incluyendo al propio Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI.
Controversias y barreras técnicas
La plataforma establecía, en teoría, restricciones para evitar la creación de videos con personalidades reconocidas sin consentimiento expreso. Sin embargo, usuarios lograron sortear las medidas de seguridad y generaron clips con rostros de figuras públicas en situaciones polémicas. Esta falta de control motivó cuestionamientos sobre la capacidad de la aplicación para gestionar los riesgos asociados al uso de inteligencia artificial.
El equipo de Sora publicó en su cuenta oficial de X (antes Twitter): “We’re saying goodbye to the Sora app. To everyone who created with Sora, shared it, and built community around it: thank you. What you made with Sora mattered, and we know this news is disappointing. We’ll share more soon, including timelines for the app and API and details on…”.
En términos económicos, Sora generó alrededor de u$s2,1 millones en compras internas, principalmente por la venta de créditos para la producción de videos. Sin embargo, las descargas descendieron a comienzos de 2026 y en febrero se contabilizaron 1.128.700, cifra inferior a la de sus primeros meses de vida.
El acuerdo inconcluso con Disney
Durante el desarrollo de Sora, OpenAI alcanzó un preacuerdo con Disney para invertir u$s1.000 millones y habilitar el uso de más de 200 personajes de sus franquicias, entre ellas Marvel, Pixar y Star Wars. No obstante, fuentes de la industria confirmaron que la operación nunca llegó a formalizarse y no se concretó transferencia de fondos ni disponibilidad real de los personajes en la plataforma.
Mientras la popularidad de Sora disminuía, otros productos de OpenAI, como ChatGPT, mantenían una base mucho mayor, con aproximadamente 900 millones de usuarios activos semanales, de acuerdo con Appfigures. Este contraste generó especulaciones sobre una posible reorientación estratégica por parte de la compañía hacia sectores con mayor retorno económico.
Con el cierre de Sora, OpenAI refuerza su foco en herramientas de programación, servicios empresariales y productos de IA para productividad. Si bien la aplicación dejará de existir, la tecnología desarrollada sigue operativa y ahora permanece integrada como parte del acceso pago en ChatGPT.









