El uso de teléfonos móviles como herramienta cotidiana ha generado preocupación entre especialistas en salud, quienes advierten sobre los posibles riesgos al mantener el celular cerca durante la noche. Esta práctica, habitual en millones de personas, puede afectar la calidad del sueño y el bienestar general, según científicos en neurociencia y medicina del sueño.
Recomendaciones de expertos sobre el uso nocturno de celulares
Investigadores citan que la exposición a la luz azul de los dispositivos altera la producción de melatonina, la hormona responsable de regular los ciclos de sueño. Además, la simple expectativa de recibir notificaciones digitales mantiene al cerebro en un estado de alerta, lo que podría provocar interrupciones en el descanso.
Especialistas consultados en publicaciones académicas aconsejan evitar el uso del celular al menos treinta minutos antes de dormir. Entre las recomendaciones, sugieren activar el modo no molestar o modo avión antes de acostarse. Estas funciones bloquean notificaciones o conexiones inalámbricas que pueden despertar al usuario durante la noche.
La neurocientífica y especialista en sueño María Laura Cárdenas afirmó: “La luz artificial de los dispositivos interfiere con los ritmos circadianos y puede causar insomnio o dificultad para conciliar un sueño profundo”.
Además, Cárdenas mencionó que la inquietud ante la posibilidad de recibir mensajes genera interrupciones micro en el sueño, capaces de afectar la sensación de descanso aunque el usuario no llegue a despertar completamente.
Peligros asociados a la radiación y la cercanía física durante el sueño
En relación con la radiación electromagnética emitida por teléfonos móviles, expertos en salud recomiendan colocar el dispositivo a una distancia mínima de un metro del cuerpo, especialmente durante la carga, para reducir la exposición.
El médico especialista en medicina del sueño Enrique Tello señaló que, si bien no existen conclusiones definitivas sobre los efectos de la radiación de los móviles, “es recomendable prevenir y evitar dejar el celular bajo la almohada o sobre la mesa de noche a menos de un metro de distancia, para limitar el contacto innecesario”.
Algunas investigaciones científicas han señalado potenciales riesgos asociados a la exposición excesiva a ondas electromagnéticas, incluidos daños a nivel celular y consecuencias en la salud reproductiva masculina. Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud señala que hasta la fecha no existe consenso científico sobre estos efectos.
Para quienes desean optimizar su entorno de descanso, expertos recomiendan preferir un despertador tradicional en lugar de utilizar el celular y dejar el teléfono fuera de la habitación durante la noche. Reemplazar el uso nocturno del móvil por un reloj analógico permite mejorar la calidad del reposo y contribuye a un sueño más prolongado y reparador.
El objetivo de estas sugerencias es permitir una desconexión digital progresiva antes de dormir, minimizando distracciones y favoreciendo el equilibrio entre descanso y tecnología.













