El Ministerio del Interior de Singapur, a través de la agencia HTX, desarrolla actualmente el proyecto Home Team Humanoid Robotics Centre (H2RC), orientado a implementar una patrulla de robots humanoides destinados a funciones de seguridad y emergencia. Estos prototipos están siendo entrenados para vigilar prisiones, registrar celdas, detectar contrabando y operar en escenarios post-explosión.
El objetivo principal es que estos robots operen en entornos peligrosos para los seres humanos, como la manipulación de materiales tóxicos o explosivos, así como el levantamiento de pruebas tras incidentes. Según lo informado por el Ministerio del Interior, el despliegue operativo inicial está proyectado para 2028, sujeto a la superación de pruebas de seguridad y confiabilidad tecnológica.
Entrenamiento y capacidades de los humanoides
Los robots humanoides aprovechan su diseño anatómico para adaptarse a infraestructuras trazadas para personas: pueden atravesar puertas, subir escaleras y manipular herramientas, lo que resulta complicado para robots de ruedas, explicó la agencia HTX.
Actualmente, los robots no patrullan calles ni operan en solitario. Son empleados para entrenar habilidades específicas en situaciones donde la presencia humana implica riesgo o fatiga excesiva. El Home Team Humanoid Robotics Centre cuenta con instalaciones de 2.700 metros cuadrados, adecuadas como escenario de pruebas con zonas de escombros, estructuras industriales y tecnología de captura de movimiento.
De acuerdo con la agencia, el principal desafío consiste en dotar a los robots de la capacidad para interpretar entornos cambiantes y combinar diversas acciones motrices, como abrir puertas, agacharse, manipular objetos y realizar tareas complejas bajo condiciones variables.
Aplicaciones en seguridad y emergencias
El portavoz de la Singapore Police Force indicó que los robots serán entrenados con inteligencia artificial para acceder a áreas posteriores a explosiones, recolectar pruebas de investigación y desplazarse entre escombros, optimizando así el trabajo policial en ambientes hostiles.
A la par, el Servicio Penitenciario de Singapur emplea estos robots en la revisión de celdas y pertenencias en busca de contrabando. Para esta tarea, los robots requieren manos y sensores de alta precisión que permitan detectar e identificar objetos pequeños o irregulares.
El Servicio de Defensa Civil de Singapur tiene previsto que los humanoides manipulen materiales peligrosos o tóxicos, a fin de disminuir la exposición de bomberos y especialistas a situaciones de riesgo. Además, está propuesta su utilización en la reposición de insumos médicos y medicamentos en ambulancias, aprovechando la capacidad de identificar, organizar y colocar productos en lugares específicos.
El proceso de aprendizaje combina la instrucción de operadores humanos, que transfieren movimientos y rutinas, con la tecnología Vision-Language-Action (VLA), que integra reconocimiento visual, palabras clave y acciones físicas para la ejecución de tareas completas.
El desarrollo se encuentra en fase experimental. De superar las validaciones requeridas, el primer robot humanoide del Home Team integrará una operación real hacia 2028. Las decisiones que exijan criterio, empatía o discreción permanecerán bajo responsabilidad de agentes humanos.
En la actualidad, Singapur utiliza robots con ruedas para tareas rutinarias en espacios como el aeropuerto de Changi. El nuevo proyecto representa el avance hacia sistemas capaces de interactuar y trabajar en ambientes conformados para seres humanos, según autoridades locales.












