Cliver Huamán Sánchez, conocido en redes como Pol Deportes, es un adolescente andahuaylino de 15 años que se ha convertido en símbolo de esfuerzo y creatividad tras narrar la final de la Copa Libertadores 2025 entre Flamengo y Palmeiras desde lo alto de un cerro limeño. Su historia combina origen humilde, pasión por el periodismo deportivo y un uso ingenioso de las redes sociales para acercarse a los grandes escenarios del fútbol sudamericano.
Del Ande peruano al Monumental
Cliver nació en 2010 en Andahuaylas, en el sur andino del Perú, en el seno de una familia de raíces quechuas dedicada al trabajo en la chacra, realidad que marcó desde temprano su vínculo con el campo y con las tradiciones locales. A pesar de las limitaciones económicas, su entorno familiar alentó su temprana inclinación por el relato deportivo y le permitió combinar las labores agrícolas con sus primeras prácticas frente al micrófono.
Su vocación periodística se fortaleció gracias a la influencia de su padre, Victoriano, quien participaba en radios locales; en esos espacios, el niño se animaba a tomar la palabra en cabina y a improvisar comentarios futbolísticos, experiencia que fue moldeando su estilo. Más adelante, ya como Pol Deportes, empezó a cubrir partidos del club Los Chankas y encuentros del fútbol peruano desde su casa, transmitiendo por redes sociales ante la imposibilidad de acceder físicamente a los estadios.
El sueño de la Libertadores 2025
Desde inicios de 2025, Cliver se propuso un objetivo concreto: llegar a la final de la Copa Libertadores y relatar el partido, aunque fuera por cuenta propia y desde la tribuna. Para financiar el viaje organizó una campaña en redes con donaciones y auspicios, en la que participaron empresas locales, la Municipalidad de Andahuaylas y el alcalde Abel Serna Herrera, quienes cubrieron el pasaje hacia Lima.
El adolescente viajó alrededor de 18 horas en bus hasta la capital peruana, portando un trípode, un micrófono, su celular y una mochila con lo necesario para producir contenido para TikTok y otras plataformas. Vestido con traje, camisa y corbata, se presentó en los alrededores del estadio Monumental el día del encuentro entre Flamengo y Palmeiras con la intención de ingresar a zona de prensa, pero se encontró con la negativa de los organizadores por no contar con acreditación oficial debido a su edad.
El plan desde el cerro
Ante las restricciones para entrar al estadio, Cliver y su acompañante optaron por un plan alternativo: trasladarse en mototaxi hacia un cerro con vista directa al Monumental —medios lo identifican como zona de Puruchuco o San Cristóbal, ambos puntos elevados cercanos desde donde se observa la ciudad y el recinto deportivo—. Desde ese mirador improvisó una cabina de transmisión: colocó el trípode sobre la roca, orientó el celular hacia él y comenzó a relatar el partido en vivo para su comunidad digital.
Mientras las luces de Lima iluminaban el contorno del estadio, un pequeño grupo de vecinos se reunió detrás del joven relator para seguir la narración, generando una escena que fue captada incluso por cámaras de la transmisión oficial que mostraron a aficionados viendo el encuentro desde la cima del cerro. Cliver relató las jugadas, describió el ambiente y cantó el gol que le dio el título a Flamengo, consolidando una postal que pronto se haría viral en toda la región.

Viralización y salto mediático
El video titulado “Cumplimos con la promesa de transmitir el partido de la Libertadores”, difundido en su canal Pol Deportes, superó rápidamente cientos de miles de vistas en TikTok y se replicó en otras redes, ubicando su historia entre las más comentadas tras la final. Varios de sus clips alcanzaron promedios cercanos a las 600 mil reproducciones y dispararon su número de seguidores, que superan ampliamente los 100 mil sumando TikTok, Instagram y Facebook.
La repercusión traspasó las redes sociales: cadenas deportivas internacionales, medios latinoamericanos y plataformas digitales destacaron al “niño que narró la Libertadores desde un cerro”, resaltando tanto su capacidad para relatar como la determinación para no abandonar su objetivo pese a las barreras formales. Incluso fue invitado posteriormente a cubrir un partido en el Estadio Nacional de Lima para la televisión peruana, marcando su primera experiencia como narrador en una transmisión profesional.
El apoyo de Bizarrap y del mundo del fútbol
Entre los múltiples mensajes de respaldo, uno de los que más resonó fue el del productor argentino Bizarrap, quien comentó uno de los videos de Pol Deportes con un elogio breve pero contundente —“grande”— que se viralizó de inmediato y fue recogido por diversos medios deportivos y de espectáculo. La cuenta oficial de la Copa Libertadores en Instagram también comenzó a seguir al joven peruano, gesto simbólico que confirmó el alcance regional de su historia.
Futbolistas, periodistas y cuentas especializadas en deporte compartieron clips de sus relatos, calificándolo como “el narrador del pueblo” y destacando su naturalidad ante la cámara, su dicción y el entusiasmo con que relató un partido de máxima exigencia desde condiciones técnicas muy básicas. Para muchos usuarios, su actuación representó un contraste con la producción de grandes cadenas al mostrar que con un celular y convicción era posible competir por la atención de la audiencia.
Identidad quechua y proyección a futuro
Una de las particularidades del caso de Cliver es que construye su identidad comunicacional desde Andahuaylas y desde sus raíces quechuas, las cuales ha mostrado con orgullo en entrevistas y transmisiones previas a la final, hablando con fluidez en ese idioma. Esta combinación de origen rural, bilingüismo y dominio del entorno digital le ha permitido diferenciarse en un ecosistema mediático dominado por capitales y voces urbanas.
Antes de la Libertadores, el adolescente ya había tenido apariciones en la televisión peruana, donde relató pasajes de partidos y mostró su soltura en cámara, lo que le abrió pequeñas ventanas en noticieros y programas deportivos. Hoy, tras el impacto de su narración desde el cerro, su objetivo declarado es relatar algún día un partido de la selección peruana y consolidar una carrera como periodista deportivo reconocido a nivel nacional.
Mientras ese sueño avanza, Pol Deportes mantiene su rutina de generar contenido sobre fútbol peruano y sudamericano, interactuar con sus seguidores y agradecer públicamente a las personas e instituciones que apoyaron su viaje a Lima, a quienes suele dedicar mensajes breves de gratitud y bendiciones. Su historia se ha convertido en un referente para niños y adolescentes de provincias que buscan abrirse camino en los medios desde contextos alejados de las grandes ciudades y con recursos limitados.












