Hoy, 26 de julio, la Iglesia católica celebra con reverencia a San Joaquín y Santa Ana, así como a diversos otros santos y beatos que han dejado su huella en la historia del cristianismo.
San Joaquín y Santa Ana juegan un papel fundamental en la devoción cristiana como los padres de la Virgen María, y por ende, abuelos de Jesucristo. Sus nombres, aunque no aparecen en los textos canónicos de la Biblia, han llegado a concretarse en la tradición cristiana a través de textos apócrifos, como el Protoevangelio de Santiago. Este legado apócrifo narra que Ana, oriunda de Belén, y Joaquín, de Nazaret, vivieron una vida de prosperidad, pero enfrentaron la dura realidad de la infertilidad. La narración cuenta que un ángel se les presentó, anunciándoles que recibirían el don de la maternidad, lo que sería el inicio de una línea sagrada en la historia del cristianismo.
La festividad de San Joaquín y Santa Ana no siempre se celebraba el 26 de julio. En 1481, el Papa Sixto IV incluyó la celebración de Santa Ana en el Breviario Romano, fijando la fecha el 26 de julio. Posteriormente, en 1510, el Papa Julio II incorporó a San Joaquín al calendario litúrgico el 20 de marzo. Con el paso de los años, esta celebración fue reubicada en diferentes fechas hasta que, tras las reformas del Concilio Vaticano II en 1969, se unieron ambas festividades, estableciendo el 26 de julio como el día para honrar a los padres de María.
Además de Joaquín y Ana, hoy se conmemoran otros santos significativos. La lista incluye a:
- San Erasto
- San Simeón de Mantua
- San Austindo
- Beato Evangelista y Peregrino de Verona
- Beato Hugo de Actis
- Beata Camila Gentili
- Beato Juan Ingram
- Beato Jorge Swallowell
- Beatos Eduardo Thwing y Roberto Nuter
- Beato Guillermo Webster
- Beato Andrés, catequista
- Beatos Marcelo Gaucherii Labigne de Reignefort y Pedro José Le Groing de la Romagère
- Beatas María Margarita de San Agustín Bonnet y cuatro compañeras
- Santa Bartolomea Capitanio
- Beatos Vicente Pinilla y Manuel Martín Sierra
- Beato Tito Brandsma
- Beato Jorge Preca
¿Qué es el santoral?
El santoral católico es un compendio de personas reconocidas por la Iglesia como santos o beatos, quienes son celebrados en fechas concretas a lo largo del año. Este registro se basa en el Martirologio Romano, que lista aproximadamente 7,000 santos y beatos, distribuyendo su conmemoración en el calendario litúrgico. Cada uno de ellos ha sido honrado por su vida ejemplar, virtudes y contribuciones a la fe cristiana.
¿Por qué se celebra el día del santo?
La celebración del día de un santo tiene como objetivo recordar y honrar la vida y virtudes de esa persona, así como inspirar a los creyentes a seguir su ejemplo. Estas fiestas son momentos de reflexión y renovación espiritual, invitan a la comunidad a interceder ante Dios a través de la solicitada mediación del santo. Además, para muchos fieles, es una oportunidad de reforzar la comunidad y compartir la fe a través de la celebración.
¿Cómo se convierte alguien en santo?
El proceso de canonización de un individuo en la Iglesia católica implica varias etapas complejas. Primero, el candidato debe haber vivido una vida de virtudes heroicas o haber sido martirizado. Luego de su muerte, se presenta una solicitud formal a la Congregación para las Causas de los Santos, que investiga la vida del candidato y su legado. Si se encuentran evidencias de milagros atribuibles a su intercesión, se le puede beatificar, y nuevamente, si se registran más milagros, se procede a la canonización oficial. Este proceso requiere años, incluso décadas, y es un testimonio del impacto duradero del candidato en la vida espiritual de la comunidad católica.









