La Policía de Chile ha detenido al exmilitar Haase Mazzei, condenado por los homicidios del cantautor Víctor Jara y del entonces director general de Prisiones, Littré Quiroga, tras el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973 del dictador Augusto Pinochet.
La ministra en visita para causas de Derechos Humanos de la Corte de Apelaciones de Santiago, Paola Plaza, ha ordenado que Mazzei ingrese en prisión “por su responsabilidad en los delitos de homicidio y secuestro del director de prisiones, Littré Quiroga y el cantautor, Víctor Jara”, según ha informado el poder judicial chileno en un comunicado.
El Tribunal Supremo de Chile condenó en agosto de 2023 a 25 años de cárcel a siete exmilitares, entre ellos Mazzei, por el secuestro y homicidio calificado del cantautor y del director de prisiones Littré Quiroga Carvajal, ratificando así una sentencia anterior del tribunal de apelaciones de Santiago.
Entre los militares se encontraban también Hernán Chacón Soto, Raúl Jofré González, Ernesto Bethke Wulf, Edwin Dimter Bianchi y Juan Jara Quintana, mientras que Rolando Melo Silva fue condenado por complicidad en el secuestro y homicidio de Jara, que además de cantante era poeta y activista político.
Chacón Soto se quitó la vida antes de que la Brigada de Derechos Humanos de la Policía de Investigaciones chilena se personara en su domicilio con la intención de detenerle y llevarle a la cárcel de Punta Peuco, donde se encuentran detenidos militares y agentes del Estado responsables de abusos de los Derechos Humanos durante la dictadura.
Augusto Pinochet dio un golpe de Estado en septiembre de 1973, con el que derrocó al presidente progresista Salvador Allende, instaurando un régimen dictatorial autoritario y muy represivo que duró hasta el año 1990, dejando tras de sí más de 3.200 víctimas mortales y 28.000 víctimas de tortura.
Jara, militante del Partido Comunista, fue detenido poco después del golpe junto a otros profesores y alumnos y trasladado al Estadio Nacional Chile, que actualmente lleva su nombre. Allí fue torturado durante horas y finalmente acribillado a balazos. Su muerte pronto se convirtió en un símbolo de la represión de la época.











