El presidente de la Federación Internacional de la Prensa Cinematográfica explica en el Festival de El Gouna cómo está modernizando una organización centenaria, mientras defiende la independencia de los críticos y destaca la creciente presencia del cine árabe en los festivales internacionales.
La precariedad económica de la crítica cinematográfica, los conflictos de intereses y la necesidad de democratizar las instituciones internacionales son algunos de los principales desafíos que afronta Ahmed Shawky, presidente de la Federación Internacional de la Prensa Cinematográfica (FIPRESCI). El crítico egipcio, que también dirige CineGouna Funding, aborda estas cuestiones durante una entrevista realizada en el Festival de Cine de El Gouna, cuya novena edición se celebra del 15 al 23 de octubre de 2026 en esta ciudad turística egipcia del mar Rojo.
«Cada vez resulta más difícil mantener un nivel de vida adecuado dedicándose exclusivamente a la crítica cinematográfica».
La federación realiza encuestas periódicas entre sus miembros para conocer sus condiciones laborales y sus fuentes de ingresos. Muchos trabajan simultáneamente en universidades, festivales, fondos cinematográficos o instituciones culturales, una realidad que puede generar incompatibilidades profesionales. Shawky conoce personalmente esta situación. Además de presidir FIPRESCI, dirige CineGouna Funding, plataforma que selecciona y apoya proyectos cinematográficos árabes en desarrollo y posproducción.
«Mi trabajo consiste en ayudar a esos proyectos, ponerlos en contacto con personas interesadas y ofrecerles formación y oportunidades de financiación».
Sin embargo, insiste en que ambas responsabilidades están separadas. «Cuando escribo sobre películas, lo hago de manera completamente independiente», asegura. Incluso reconoce haber publicado críticas negativas de producciones que anteriormente habían participado en CineGouna.
Los conflictos de intereses y la independencia profesional
FIPRESCI establece restricciones para impedir que profesionales vinculados directamente a la producción, distribución o promoción de películas participen en sus jurados. Shawky explica que cualquier relación con una obra seleccionada debe comunicarse antes de evaluar las películas.
«Si descubro que una película seleccionada tiene alguna relación conmigo, aunque sea lejana, pediría ser sustituido. No participaría en ese jurado porque existe un conflicto de intereses».
La independencia constituye uno de los principios fundamentales de una federación fundada en 1925, que, según Shawky, agrupa actualmente a más de 1.600 miembros de ochenta países. Su elección como presidente en septiembre de 2025 representó un cambio histórico: es el primer dirigente de la organización procedente de fuera de Europa y Norteamérica.
«Estoy orgulloso de haber tenido este privilegio histórico. Es un gran honor, pero también una enorme responsabilidad».
Considera que las instituciones internacionales deben abrir oportunidades a profesionales de regiones tradicionalmente menos representadas, aunque advierte que «después tienes que demostrar que eres capaz de hacer el trabajo».
El final de casi cuatro décadas de liderazgo
La nueva presidencia también ha impulsado una profunda reforma administrativa. Durante 38 años, Klaus Eder desempeñó un papel central en el funcionamiento de FIPRESCI. Shawky reconoce su contribución.
«Protegió a la federación y la mantuvo viva en una época en la que muchas organizaciones similares desaparecieron».
Sin embargo, considera que el antiguo modelo resultaba difícil de sostener. «Enviamos miles de correos electrónicos cada mes. Cada jurado necesita al menos cien comunicaciones. No es posible que una sola persona haga todo ese trabajo», explica.
La reforma estatutaria eliminó el cargo de secretario general y estableció una dirección electa formada por Shawky y tres vicepresidentas: Paola Casella, Elena Rubashevskaya y Marina Kostova. Las responsabilidades se distribuyen entre relaciones con festivales, gestión de jurados, comunicación, publicaciones y afiliaciones.
«Decidimos democratizar la federación. Todos los miembros de la dirección deben ser elegidos y sus mandatos están limitados».
El cine árabe y los nuevos jurados internacionales
La transformación de FIPRESCI coincide con una creciente presencia del cine árabe en los festivales. Shawky considera que los fondos y mercados de coproducción han contribuido decisivamente a este avance.
«Hace veinte años no era habitual encontrar varias películas árabes en las programaciones de los grandes festivales. Ahora sucede regularmente».
CineGouna Funding, creado en 2017, seleccionó diecinueve proyectos en 2026. Su actividad se complementa con programas de formación, encuentros industriales y nuevas iniciativas televisivas. FIPRESCI también busca ampliar su presencia internacional. Sundance incorporará por primera vez un jurado de la federación en enero de 2027, coincidiendo con el traslado del festival estadounidense a Boulder, Colorado.
«Mientras los festivales sean profesionales, respeten nuestro trabajo y permitan descubrir nuevas películas, podemos seguir creciendo».
Así concluye Shawky, convencido de que la renovación institucional debe acompañar los cambios de la industria cinematográfica y garantizar que la crítica mantenga su independencia en un escenario cada vez más complejo.









