El maltrato animal en el Perú no solo es una falta ética, sino también un delito tipificado, sancionado con penas que pueden incluir cárcel y multas, de acuerdo con la Ley Nº 30407 y el artículo 206-A del Código Penal. Esta normativa reconoce a los animales como seres sensibles y obliga a las autoridades a intervenir frente a actos de crueldad o abandono, siempre que exista una denuncia o una noticia fundada del hecho.
Qué establece la Ley Nº 30407
La Ley Nº 30407, vigente desde enero de 2016, tiene como objetivo proteger la vida, la salud y el bienestar de los animales vertebrados domésticos, de compañía, de granja, de experimentación y silvestres en cautiverio. Esta norma marca un cambio de enfoque al reconocer a los animales como “seres sensibles”, es decir, capaces de sentir dolor, placer y sufrimiento, y no solo como objetos de propiedad.
La ley define el bienestar animal como un estado que abarca no solo la salud física, sino también las dimensiones mental y emocional, considerando maltrato cualquier condición que genere estrés, miedo o sufrimiento innecesario. En esa línea, no solo se sanciona la violencia directa, como golpes o agresiones, sino también prácticas como mantener a un animal en espacios reducidos, sin agua, sin alimento adecuado o sin posibilidad de expresar comportamientos naturales.

El delito de crueldad y abandono (artículo 206-A)
Mediante la reforma penal asociada a la Ley Nº 30407 se incorporó el artículo 206-A al Código Penal, que tipifica el delito de abandono y actos de crueldad contra animales domésticos y silvestres. Esta disposición sanciona a quien comete actos de crueldad o abandona a un animal con pena privativa de libertad de hasta tres años, además de días-multa e inhabilitación para tener animales u otras consecuencias accesorias.
Cuando, como resultado de la agresión o del abandono, el animal muere, la pena se agrava y puede ir de tres a cinco años de cárcel, sumada a multas más altas e inhabilitación, e incluso puede llegar a ocho años en casos de reincidencia, según criterios del Poder Judicial. Esto significa que hechos como golpear, patear o causar sufrimiento deliberado a un perro en la vía pública pueden constituir un delito perseguible penalmente, más allá del repudio social que generan.
Cómo y dónde denunciar el maltrato animal
El abogado y activista por los derechos de los animales Manuel Bartra ha explicado que cualquier ciudadano que sea testigo de maltrato animal tiene derecho a denunciarlo. La denuncia puede presentarse ante la municipalidad distrital, en una comisaría de la Policía Nacional del Perú o directamente en la Fiscalía, siendo recomendable acudir primero a la autoridad más cercana para activar una intervención rápida.

Los especialistas recomiendan recopilar la mayor cantidad posible de pruebas, como videos o fotos tomados con el celular, anotar la dirección exacta del hecho, la fecha, la hora y, si es factible, los datos de los presuntos responsables. Estos elementos permiten sustentar la denuncia y facilitan que la autoridad pueda identificar al agresor, constatar el maltrato y adoptar medidas urgentes, como el rescate del animal o su traslado a un albergue o centro veterinario.
Procedimiento y rol de las autoridades
Una vez presentada la denuncia, las autoridades competentes –policía, municipalidad o Fiscalía– están legalmente facultadas para intervenir en el lugar de los hechos. El procedimiento habitual incluye verificar la situación del animal, recoger testimonios de testigos, identificar a los responsables y reunir evidencia fotográfica o audiovisual suficiente para iniciar una investigación penal.
En paralelo, la Ley Nº 30407 y sus modificaciones señalan que distintos sectores del Estado comparten la potestad sancionadora administrativa: el Ministerio del Ambiente para animales de compañía, el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego para animales de granja y silvestres en cautiverio, y el Ministerio de la Producción para animales acuáticos, además de gobiernos regionales y municipales dentro de su ámbito. Estas entidades pueden imponer sanciones administrativas, como multas y decomisos, que se suman a las eventuales penas penales fijadas por el Poder Judicial.

Maltrato no solo es golpear
La Ley Nº 30407 subraya que el maltrato animal no se limita a agresiones físicas visibles, sino que incluye también situaciones de abandono, negligencia y condiciones de vida inadecuadas. Mantener a un perro permanentemente encadenado, sin refugio, sin acceso suficiente a agua o alimento, o en un espacio tan reducido que le impida moverse con normalidad, puede encajar en las conductas sancionables por la norma.
Asimismo, prácticas que provoquen miedo constante, ansiedad o sufrimiento innecesario, como el hostigamiento continuo o el uso de métodos de castigo cruel en el adiestramiento, son incompatibles con la definición de bienestar animal que consagra la ley peruana. De este modo, el ordenamiento jurídico reconoce que los animales sienten y protege su integridad de manera integral, dando a la ciudadanía herramientas claras para actuar frente a casos de crueldad y exigir la aplicación efectiva de las sanciones.








