La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha destacado que la captura de Nicolás Maduro a manos del Ejército de Estados Unidos durante la operación militar que tuvo lugar a principios de enero supuso un “punto de inflexión” para la política del país latinoamericano.
“Estamos en una marca histórica de grandes dificultades y acechanzas”, ha afirmado Rodríguez, que ha descrito como “positiva” la reanudación de las relaciones diplomáticas con el Gobierno de Estados Unidos y ha explicado que este es el “camino correcto” a seguir para el futuro de los venezolanos.
Durante un discurso en Caracas, la capital de Venezuela, la presidenta interina ha hecho hincapié en la importancia de que se puedan “dirimir las diferencias” a través del espacio diplomático entre las partes. “El 3 de enero supuso un punto de inflexión en la política nacional y en nuestra visión de las relaciones internacionales”, ha insistido.
Además, ha recalcado que el país cuenta con un gran “potencial energético” y ha apostado por “transformar estas riquezas del subsuelo en beneficios para todos los venezolanos”, según informaciones recogidas por el diario ‘El Universal’.
Caracas y Washington han ido restableciendo sus lazos diplomáticos desde el pasado mes de enero a pesar de años de tensiones y fuertes sanciones por parte de Estados Unidos sobre el sector petrolero del país caribeño. De momento, tanto Maduro como su mujer, Cilia Flores, continúan detenidos en Nueva York a la espera de que se celebre el juicio en su contra por narcotráfico.







