La Embajada de Estados Unidos en Cuba ha emitido una alerta de seguridad tras la “represión” de las recientes protestas en La Habana ante los continuados apagones en Cuba, en medio del endurecimiento del bloqueo impuesto por Washington al país desde principios de enero y su impacto sobre la red eléctrica.
“La red eléctrica nacional de Cuba es cada vez más inestable. Los apagones programados y no programados prolongados ocurren diariamente en todo el país, incluyendo La Habana”, ha señalado la legación en un comunicado publicado a través de su cuenta en redes sociales.
“Los apagones afectan el suministro de agua, la iluminación, la refrigeración y las comunicaciones. También hay escasez de combustible que afecta el transporte y causa largas filas en las estaciones de gasolina”, ha manifestado la Embajada.
Así, ha apuntado a las “protestas en toda La Habana” durante la jornada del 13 de mayo en relación con los apagones, al tiempo que ha señalado que “aunque estas protestas no han sido dirigidas contra Estados Unidos o ciudadanos estadounidenses, los informes indican que algunas de estas protestas han resultado en represión policial agresiva contra manifestantes cubanos”.
“Recordamos a los ciudadanos estadounidenses evitar grandes concentraciones”, ha subrayado, al tiempo que ha recomendado a sus nacionales en la isla que “eviten las multitudes” y “tomen precauciones conservando combustible, agua, alimentos y carga de teléfono móvil”.
Las autoridades de Cuba confirmaron el miércoles que no queda “absolutamente nada” de diésel y fuel oil y resaltaron que la condición es “crítica” a causa del bloqueo estadounidense. “Lo único que tenemos es gas de nuestros pozos, que sí ha crecido la producción, y el crudo nacional, que sí viene creciendo la producción”, sostuvo el ministro de Energía y Minas cubano, Vicente de la O Levy.
“La situación es muy tensa. El efecto del bloqueo nos está haciendo mucho daño, seguimos sin recibir combustible”, explicó, antes de incidir en que este “férreo bloqueo energético” tiene lugar tras “un bloqueo desde hace muchos años”, por lo que las recientes medidas “agudizaron y tensaron más la situación económica y energética del país”.
Washington impuso en enero un bloqueo petrolero a la isla, amenazando con sanciones y aranceles a cualquier país que entregue energía a Cuba, lo que ha ahondado la crisis de abastecimiento, especialmente después de perder el suministro desde Venezuela a principios de año tras la operación militar estadounidense en Caracas, que se saldó con más de cien muertos y la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores.








