El Gobierno de Estados Unidos ha sancionado este lunes al Ministerio de Turismo de Cuba y a otras nueve entidades estatales por canalizar ingresos al “régimen” cubano en medio del bloqueo energético impuesto por Washington, que el pasado mes de enero amenazó con imponer aranceles a cualquier país que venda o suministre petróleo a la isla caribeña.
“Estas acciones tienen como objetivo los pilares interconectados de su aparato: entidades estatales que canalizan ingresos al régimen y a las fuerzas paramilitares, grupos civiles armados y organizaciones de vigilancia que reprimen al pueblo cubano”, ha señalado en un comunicado el Departamento de Estado estadounidense.
En concreto, Washington ha incluido en la lista a las Milicias de Tropas Territoriales (MTT), una fuerza paramilitar civil que opera bajo el mando del Ministerio de las Fuerzas Armadas cubano, así como a la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana (ACRC), organización social y paramilitar que “realiza labores de vigilancia contra disidentes bajo la dirección del Ministerio del Interior.
La Administración Trump también ha sancionado a las Brigadas de Respuesta Rápida –grupos parapoliciales civiles armados, organizados y entrenados por el Gobierno cubano– y a empresas como Corporación Antillana Exportadora (Antex), Enetec, Coreydan y el grupo empresarial de transporte marítimo portuario (Gemar).
El secretario de Estado, Marco Rubio, conmemoró el sábado el quinto aniversario de las “protestas del 11 de julio”, la gran movilización declarada en varios puntos de la isla en denuncia de la escasez de alimentos y medicamentos en el contexto de la pandemia de coronavirus.
Rubio ya advirtió entonces a los líderes de la isla que acepten dichas reformas antes de que sea “demasiado tarde”. “Estados Unidos seguirá utilizando todas las herramientas a su alcance tanto para hacer frente a las amenazas a la seguridad nacional que plantea el régimen comunista cubano como para impulsar las reformas económicas y políticas que brinden a Cuba un futuro mejor”, dijo.
A las seis décadas de embargo en vigor sobre la isla, Estados Unidos ha sumado desde comienzos de año un bloqueo energético que ha provocado, en ocasiones, la paralización absoluta del suministro. Por contra, el ministro de Exteriores cubano, Bruno Rodríguez, ha denunciado que la isla es objeto de un castigo colectivo impuesto desde la Casa Blanca.








