El expresidente de Bolivia Luis Arce, encarcelado desde el pasado diciembre por presunto desvĂo de capitales, ha denunciado desde una prisiĂłn de La Paz haber sido vĂctima de “tortura psicolĂłgica”, entre otros abusos, y de un “secuestro al margen de la ley” en una carta en la que se ha descrito como “preso polĂtico” del actual gobierno dirigido por Rodrigo Paz.
“En los Ășltimos tiempos he sido objeto de acciones, decisiones y actuaciones que lesionan principios fundamentales consagrados en la ConstituciĂłn PolĂtica del Estado, asĂ como en los instrumentos internacionales de Derechos Humanos de los que el Estado Plurinacional de Bolivia es parte. Entre estos derechos se encuentran el derecho al debido proceso, a la presunciĂłn de inocencia, a la defensa material y tĂ©cnica, a la tutela judicial efectiva, asĂ como las garantĂas de imparcialidad, legalidad y seguridad jurĂdica”, ha relatado en una misiva con fecha del 31 de marzo pero difundida este lunes en sus redes sociales.
El exmandatario ha recordado que fue detenido el pasado 10 de diciembre “sin que existiera una orden legal” para ello, por lo que ha denunciado ser objeto de “un acto arbitrario que solo puede calificarse como un secuestro al margen de la ley”. “Este hecho resulta aĂșn mĂĄs grave si se considera que, al concluir mi mandato, decidĂ permanecer en el paĂs (…) y que habiendo manifestado pĂșblicamente mi plena disposiciĂłn de atender cualquier requerimiento de la justicia, no recibĂ notificaciĂłn ni citaciĂłn previa respecto a un proceso que se hubiese iniciado en mi contra”, ha recalcado.
Arce ha lamentado que “todas” las solicitudes presentadas por su defensa en el marco del proceso abierto en su contra han sido rechazadas, incluido la realizaciĂłn de “exĂĄmenes mĂ©dicos requeridos por un cardiĂłlogo, poniendo en riesgo (su) salud y (su) integridad fĂsica”.
Asimismo, ha denunciado que pasĂł sus primeras noches en prisiĂłn recluido en un lugar “que carecĂa de las condiciones mĂnimas de habitabilidad y (donde) cada hora durante toda la noche ingresaban de manera abrupta para tomarme fotografĂas”, lo que ha descrito como “una forma de tortura psicolĂłgica”.
Por otra parte, el expresidente ha asegurado que este domingo “se procediĂł a allanar mi domicilio, prosiguiendo con acciones orientadas a darme muerte civil y polĂtica”. “QuĂ© mĂĄs se estarĂĄn inventando, quĂ© mĂĄs sembrarĂĄn en mi contra. Yo no he robado, yo no he matado, yo no he mentido al pueblo boliviano”, ha asegurado, al tiempo que ha hecho un llamamiento a las autoridades para que “actĂșen en estricto apego a la ConstituciĂłn (…) y cesen los mecanismos de persecuciĂłn polĂtica, mediĂĄtica e institucional orientados a desacreditar, restringir y menoscabar derechos fundamentales”.
Arce, que ha dirigido el escrito a sus conciudadanos, la comunidad internacional, organismos de Derechos Humanos e “instituciones democrĂĄticas”, ha exigido “el debido proceso, el respeto a las leyes, la objetividad de jueces y fiscales sin presiones polĂticas ni instrucciones por parte del gobierno en todos los procesos polĂticos que se han abierto a diferentes servidores pĂșblicos de mi gobierno y al mĂo propio”.
“Lo que se estĂĄ haciendo no sĂłlo es venganza, sino tambiĂ©n excusa para ocultar la incapacidad y la corrupciĂłn de un gobierno que le miente al pueblo boliviano”, ha señalado el que fuera dirigente del Movimiento al Socialismo (MAS), investigado por presunto desvĂo de capitales del Fondo IndĂgena mientras fue ministro de EconomĂa entre 2006 y 2017.








