El Tribunal Supremo de Brasil concluyĂł este martes los interrogatorios al “nĂșcleo crucial” de la supuesta trama golpista de 2022 sin novedad en las alegaciones de los ocho acusados, pero sĂ con la sorpresiva postura de un comedido expresidente Jair Bolsonaro, muy lejos de las diatribas y desplantes que solĂa dedicar a la corte y al instructor del caso, el juez Alexandre de Moraes.
Todos los acusados de formar parte de la principal camarilla golpista negaron los hechos, si bien admitieron haber participado en las reuniones en las que supuestamente se habĂa organizado dicha trama, aunque minimizaron el alcance de las cuestiones que se abordaron en estos encuentros.
Algunos de ellos centraron también sus defensas en desacreditar la versión del coronel Mauro Cid, presente en varias de las causas abiertas que tiene Bolsonaro y que ahora, tras haber sido una de sus personas mås cercanas, colabora con la Justicia a cambio de beneficios en la condena.
Los jueces del Supremo destacaron que estos dos dĂas de interrogatorios transcurrieron “sin novedades”, aunque sorprendiĂł la estrategia de defensa de Bolsonaro, que estarĂa maniobrando para minimizar daños de cara a la siguiente fase del proceso, prevista a partir de agosto ya que la corte entra en receso en julio.
El expresidente brasileño sugiriĂł horas antes de comparecer ante la corte que seguirĂa con sus crĂticas hacia el sistema electoral, principal objetivo de sus campañas de descrĂ©dito antes, durante y despuĂ©s de las elecciones que le enfrentaron al presidente Luiz InĂĄcio Lula da Silva en octubre de 2022.
Bolsonaro, que llamĂł “locos” a quienes defienden una intervenciĂłn militar, optĂł en su intervenciĂłn de tres horas por otro tono y se mostrĂł conciliador y dispuesto a disculparse con De Moraes, a quien llegĂł a proponerle en tono distendido ser su vicepresidente para las elecciones de 2026, para las que estĂĄ inhabilitado.
La prensa brasileña apunta que los aliados de Bolsonaro han reconocido que el peso de las pruebas hace difĂcil la absoluciĂłn, por la que han estado haciendo campaña todos estos meses con multitudinarias manifestaciones en las calles, y que el objetivo ahora de su defensa es preparar el terreno para una peticiĂłn de arresto domiciliario, de ahĂ el cambio de tono hacia el alto tribunal brasileño.
DespuĂ©s de la comparecencia de los ocho acusados, el juez De Moraes da un margen de cinco dĂas para que la FiscalĂa y las defensas presenten la apertura de nuevas diligencias, que pueden no ser aceptadas por el Supremo, y posteriormente se abre un plazo de quince dĂas a cada una de las partes para las alegaciones finales.
Esas serĂĄn las Ășltimas intervenciones de la acusaciĂłn y las defensas antes de que el caso sea llevado a juicio a la Primera Sala del Supremo, que decidirĂĄ, previsiblemente en los prĂłximos meses, el futuro de Bolsonaro y sus socios.
Cabe recordar que a todos ellos se les acusa de los delitos de organización criminal armada, intento de abolir de manera violenta el Estado de derecho, golpe de Estado y daños al patrimonio, que culminaron con el intento de los seguidores de Bolsonaro de tomar las instituciones, el 8 de octubre de 2023 en Brasilia.
Bolsonaro se enfrenta a una pena de hasta 40 años de cĂĄrcel en el peor de sus escenarios. La FiscalĂa considera que es el cabecilla de una trama para mantenerle en el poder despuĂ©s de las elecciones de 2022, en la que habrĂan participado en diferente grado una treintena de personas.
Ese considerado “nĂșcleo crucial” estĂĄ formado por el ya citado Cid, los exministros Paulo SĂ©rgio Nogueira, Walter Braga Netto, Augusto Heleno Riberio y Anderson Torres, todos ellos generales del EjĂ©rcito salvo el Ășltimo, el exjefe de Inteligencia Alexandre Ramagem y el excomandante de la Marina Almir Garnier.











