El Estado Mayor Central de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que lidera alias ‘Iván Mordisco’ han cerrado la puerta a cualquier opción de negociación con el Gobierno colombiano con una cadena de 26 atentados perpetrados en apenas 48 horas, el más grave de los cuales ha causado la muerte de trece personas de un minibús que circulaba por la Vía Panamericana.
Los ataques han sido perpetrados en los departamentos de Cauca y Valle desde el viernes, cuando fue detonado un minibús bomba en la sede de la Tercera Brigada del Ejército, en el sur de Cali, una de las instalaciones militares más importantes del suroeste del país.
Ya el sábado los guerrilleros de ‘Mordisco’ instalaron un retén en la Vía Panamericana a la altura de la vereda El Túnel, en Cajibío (Cauca), y provocaron un atasco en la carretera. Cuando llegaron fuerzas militares se produjo un enfrentamiento y los guerrilleros huyeron dejando atrás una carga explosiva en una alcantarilla. La detonación lanzó dos vehículos por los aires y afectó a una chiva –autobús típico colombiano– y autobuses interurbanos y provocó la muerte de trece personas y 38 heridas.
En la carretera ha quedado un cráter de al menos cinco metros de profundidad que mantiene incomunicado Cauca. “El Cauca no puede seguir enfrentando solo esta barbarie”, ha planteado el gobernador de Cauca, Octavio Guzmán. “Estamos ante una escalada terrorista que exige respuestas inmediatas. Exigimos al Gobierno Nacional acciones contundentes, sostenidas y eficaces frente a la grave crisis de orden público que vivimos; además, presencia urgente del mindefensa en el Cauca”, ha agregado.
El general Hugo López Barreto, comandante general de las Fuerzas Militares de Colombia, ha informado además de otros hostigamientos con fusil, uso de drones con explosivos y ataques contra militares, policías y población civil, 26 en total en 48 horas.
“Estos ataques son fruto de su desesperación porque hemos venido desarrollando operativos contra ‘Mordisco’ a lo largo y ancho del país y esto muestra su sevicia. Hemos fortalecido nuestras capacidades en estos lugares y todo obedece al control de los corredores del narcotráfico”, ha indicado López.
El viernes por la mañana fueron lanzados varios cilindros explosivos contra el cantón militar Pichincha de Cali. Ese mismo día, en Palmira, otro ataque con cilindros fue perpetrado contra el batallón Agustín Codazzi.
En la madrugada y en la mañana del sábado guerrilleros hostigaron con fusil y granadas en Potrerito, en la zona rural de Jamundí, y más tarde, en Robles, también en Jamundí, se produjeron disparos y uso de drones.
Más tarde, en el corregimiento de Santa Ana, en El Tambo, la base de la Policía fue atacada con un dron cargado con explosivos. Por el momento solo se ha informado de daños materiales.
Otro ataque se registró en la vía Panamericana, en el sector de Mercaderes, donde un artefacto explosionó al paso de un vehículo de la empresa Transipiales y ocho personas resultaron heridas, entre ellas un menor de edad.
En Popayán, capital de Cauca, militares neutralizaron un dron con explosivos antes de que alcanzara su objetivo y en Miranda, norte del Cauca, fueron incinerados varios trenes de la industria de la caña.
En esta ofensiva también fue atacado el radar de Santana, en El Tambo (Cauca), una infraestructura clave para el control del tráfico aéreo en el suroccidente del país. Hombres armados atacaron el radar, pero fueron repelidos por los uniformados. Sin embargo, las instalaciones quedaron fuera de servicio tras el impacto de varios explosivos lanzados desde drones.
Tras los ataques, el presidente colombiano, Gustavo Petro, ha ordenado intensificar las operaciones militares contra la guerrilla. “Los que atentaron y mataron a civiles en Cajibío, muchos indígenas entre ellos, son terroristas, fascistas y narcotraficantes. Los frentes de alias ‘Iván Mordisco’ en el Cauca son delincuentes criminales contra la humanidad y así deben ser tratados. Quiero la máxima persecución mundial contra este grupo narcoterrorista”, ha planteado en redes sociales.







