El flamante vencedor de la primera vuelta de las presidenciales de Bolivia, Rodrigo Paz, ha señalado este martes que el presidente colombiano, Gustavo Petro, “tiene una mentalidad atrasada”, despuĂ©s de que lamentara que la divisiĂłn de la izquierda propiciĂł el auge de la derecha.
“Bolivia estĂĄ buscando paz para gobernar, paz para gestionar. EstĂĄ en otra coyuntura. Creo que el presidente Petro, con todo el respeto que se le debe, no estĂĄ haciendo una buena lectura”, ha dicho el candidato del Partido DemĂłcrata Cristiano en una entrevista para la emisora colombiana Blu Radio.
Paz ha explicado que Petro tiene una “mentalidad retrasada”, muy lejos de la “convivencia y acuerdos” que reclama la sociedad boliviana. “Si estaba tan preocupado por nuestro futuro, hubiera sido lindo tenerlo aquĂ en el bicentenario de Bolivia”, ha afeado, en alusiĂłn a la falta de presencia de lĂderes regionales durante los actos por los 200 años de la independencia del paĂs.
Asimismo, ha defendido su cambio de modelo para hacer frente a la actual crisis econĂłmica por la que pasa el paĂs tras dos dĂ©cadas de gobiernos del Movimiento al Socialismo (MAS), durante los cuales, ha dicho, el Estado se ha “comido” la economĂa, “se queda con los dĂłlares y con los recursos”.
“La propuesta nuestra de gobierno es capitalismo para todos, o sea, capital fĂĄcil de acceso para la gente, con crĂ©ditos baratos”, ha explicado Paz, quien ha prometido bajada de impuestos, fomentar las importaciones, una reforma tributaria, una redistribuciĂłn mĂĄs equitativa y el fin del “despilfarro del Estado”.
Paz ha llegado a asegurar que “la gente estĂĄ cansada de izquierdas y derechas que despilfarraron”, que lo que ahora busca “el boliviano medio es sentido comĂșn” y ha defendido que gobernarĂĄ en base a ello desde un “gran centro de concertaciĂłn”.
El presidente Petro fue uno de los primeros lĂderes latinoamericanos en reaccionar al histĂłrico revĂ©s electoral que sufriĂł la izquierda este domingo en Bolivia despuĂ©s de dos dĂ©cadas en el poder.
En un primer momento lamentĂł que la divisiĂłn de la izquierda y de los movimientos indĂgenas llevara de nuevo al poder a los “hidalgos” y afeĂł despuĂ©s que de nuevo el electorado “olvide” y acabe eligiendo “a los verdugos que derramarĂĄn la sangre del mismo pueblo que votĂł por ellos”.











