El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha defendido este martes la “necesidad” de una reforma “sistĂ©mica y profunda” para Cuba, en aras de que la isla “no siga siendo un Estado fallido” y, por ende, ha argumentado, “una amenaza para Estados Unidos”.
“El reto fundamental al que nos enfrentamos es que Cuba necesita ponerse en orden para no seguir siendo un Estado fallido, lo cual supone una amenaza para Estados Unidos”, ha remarcado el jefe de la diplomacia estadounidense en declaraciones ante una comisiĂłn del Senado, agregando que, especĂficamente, el paĂs “necesita una reforma sistĂ©mica y profunda”, asĂ como “reformas econĂłmicas”.
Al hilo, Rubio se ha preguntado si, efectivamente, “pueden reformarse, teniendo en cuenta a las personas que actualmente estĂĄn al mando tanto de (el conglomerado Grupo de AdministraciĂłn Empresarial) GAESA, como del Gobierno”, manifestando, acto seguido, no creer que el sistema isleño “sea capaz de reformarse, a menos que haya un cambio de personas o se imponga una nueva mentalidad”.
“Hemos mantenido conversaciones con ellos y les hemos ofrecido lo que creo que debe suceder para que su economĂa se recupere”, ha sostenido el secretario de Estado norteamericano, sin hacer referencia expresa a quiĂ©nes han sido las personas con las cuales han sostenido tales diĂĄlogos, y tras restar importancia al impacto endurecimiento del bloqueo de Estados Unidos a la isla desde principios de este año.
Lo ha hecho subrayando que “Cuba ya sufrĂa apagones mucho antes del 3 de enero de este año” por cuenta de, a su juicio, que “nadie” le va a dar “petrĂłleo gratis, salvo (el presidente de Venezuela, NicolĂĄs) Maduro”, algo que desde la captura del mandatario venezolano “ha cambiado”.
A ello, Rubio ha sumado el argumento de que desde la cĂșpula gubernamental habanera “no se invirtiĂł ni un solo dĂłlar en sus plantas para mejorarlas”. “Lo invirtieron en construir hoteles turĂsticos que ahora estĂĄn vacĂos porque no hay turismo en Cuba”, ha espetado el jerarca estadounidense considerando tras ello que “Cuba es un poco mĂĄs complicada que Venezuela, pero es un desastre”.










