Estamos sumergidos en un mundo de cambios de gran magnitud y otros microscĂłpicos, pero nunca cesan. Los ĂĄtomos, los microbios, los animales, los ocĂ©anos, el planeta Tierra, el Sistema Solar moviĂ©ndose en la Galaxia llamada VĂa LĂĄctea, una de las 20 galaxias del denominado Grupo Local. Y hay otros grupos de galaxias.
El cambio es una realidad cuyo impacto en la vida y en diferentes escalas es de una fuerza desconocida tal que moviliza el ingenio humano en busca comprensiĂłn. Las ciencias, desde sus inicios hace dos mil años se propusieron explicar para comprender. MĂĄs recientemente las tecnologĂas se proponen hacer cosas cuyos beneficios y consecuencias suscitan fantasĂas como los robots y la inteligencia artificial que ya estĂĄ entre nosotros, aunque no sabemos identificarlos.
Urge estudiar y discutir su presencia y sus efectos. Su impacto inusitado y disruptivo moviliza la comunicaciĂłn hasta confundir las entendederas mezclando tecnologĂa con la ferreterĂa que son los artefactos. Error frecuente es confundir la cosa con la idea que ha posibilitado su diseño. De lo que se trata es de usar conocimientos para diseñar y hacer herramientas desde palas mecĂĄnicas hasta computadores y robots pensantes.
La tecnologĂa es un tipo particular de conocimiento cuyo objetivo es el diseño, elaboraciĂłn y prueba de artefactos para mejorar y transformar la realidad. Su preocupaciĂłn no es explicar la realidad. No se preocupa por el saber sino por el saber hacer. Los tecnĂłlogos diseñan prototipos de armas, los prueban, los ensayan y los ponen en acciĂłn. Como lo que ocurren con los drones utilizados en la guerra de Ucrania o como los âbloquesâ publicitarios que embotan los cerebros de los televidentes.
Su poder transformador no tiene lĂmites porque depende de la eficacia y la eficiencia de los artefactos, dispositivos, cerebros electrĂłnicos que se diseñan imitando al cerebro humano para rehacer la realidad. Pero hay realidades donde aĂșn no penetra como los fondos marinos, las ondas electromagnĂ©ticas, las micro cĂ©lulas, los genes, los gĂ©rmenes, la mente etc. Esperan cerebros audaces.
La tecnologĂa estĂĄ comenzando a cambiar radicalmente el mundo en que vivimos. Ya no se trata solo de herramientas fĂsicas. El diseño y organizaciĂłn de pequeños negocios, empresas transnacionales, partidos polĂticos, estudios jurĂdicos en base a reglas y pautas de acciĂłn inteligentes, estĂĄn apenas en sus inicios. Otro ejemplo dramĂĄtico son los partidos âdiseñadosâ y manejados por charlatanes que desconocen las estructura socioeconĂłmica y mental del mundo social.
Son mĂĄs ostensibles el diseño y elaboraciĂłn de robots y mĂĄquinas que actĂșan con una inteligencia que imita a la humana denominada Inteligencia Artificial (IA). Ya estĂĄ provocando cambios hasta hoy no experimentados tanto que el Parlamento Europeo estĂĄ tomando las primeras medidas legales y normativa con cautela y previa informaciĂłn.
Las tecnologĂas son heterogĂ©neas y obedecen a taxonomĂas especializadas. No son uniformes. Una lectura de la historia de las ciencias permites entender que la tecnologĂa nace de ellas. La tecnologĂa es un tipo de saber de tanta precisiĂłn que requiere especializaciĂłn para inventar mecanismos tĂ©cnicos.
Hay tecnologĂas fĂsicas y tambiĂ©n tecnologĂas conceptuales. Son diferentes los hechos respecto de las ideas acerca de ellos. Las tecnologĂas fĂsicas diseñan herramientas fĂsicas como tornos, palas, puertas. En tanto que las tecnologĂas conceptuales diseñan herramientas conceptuales como las mĂĄquinas de pensar que estĂĄ haciendo furor porque se cree que pueden mĂĄs que la inteligencia humanan. Y Âżlas tecnologĂas sociales? Diseñan partidos, empresas, publicidad y propaganda.
Las transformaciones multiformes se dan en cadena. Los cambios sobrepasan los gobiernos, los poderes legales, polĂticos, econĂłmicos y educativos porque son radicales y requieren competencias especĂficas y especializadas. EstĂĄ cerca la sustituciĂłn del hombre por mĂĄquinas con pĂ©rdida creciente de empleo en aquellas labores que no requieren inteligencia humana compleja. AcarrearĂĄ desempleo masivo.
Los cambios radicales en educaciĂłn desde la administraciĂłn, estrategias, mĂ©todos, diseño de nuevos artefactos, demandarĂĄn mayores exigencias tecnolĂłgicas y talento humano. La atenciĂłn de la salud dependerĂĄ de tecnologĂa especializada y la investigaciĂłn apoyada por laboratorios y robots se pondrĂĄn fuera del alcance a las familias. La demanda creciente de servicios pĂșblicos frente al cambio climĂĄtico, demanda nuevas tecnologĂas biolĂłgicas, fĂsicas, sociales y cognitivas.
La tecnologĂa clĂĄsica estĂĄ llegando a su fin a causa del Summit de IBM. Se anuncia la computaciĂłn cuĂĄntica donde compiten IBM, Google, Microsoft, Intel y Amazon hacia la conquista del mundo cuĂĄntico. AsĂ las tecnologĂas cognitivas y conceptuales se alejan a la par con el descalabro de la educaciĂłn mientras celebramos el bicentenario que nos ha mostrado que estamos casi en el mismo sitio que hace doscientos años. El Congreso y el Poder Judicial son muestras elocuentes que el gamonalismo, la marginaciĂłn, la corrupciĂłn y el analfabetismo cientĂfico y tĂ©cnico de la clase polĂtica siguen vigentes.












