Mastodon
miércoles, 4 de marzo de 2026
Piketty y el desafío del socialismo ecológico en el siglo XXI

Piketty y el desafío del socialismo ecológico en el siglo XXI

Una lectura crítica del más reciente libro de Thomas Piketty, “Hacia un socialismo ecológico”, que propone una transformación profunda de la desigualdad, la riqueza y la democracia para enfrentar los riesgos globales del siglo XXI.
Thomas Piketty propone un “socialismo ecológico” para afrontar la desigualdad y la crisis climática | Foto: Ethic
Thomas Piketty propone un “socialismo ecológico” para afrontar la desigualdad y la crisis climática | Foto: Ethic

Piketty y el desafío del socialismo ecológico en el siglo XXI. Una columna de opinión de Lucas Lavado.

Thomas Piketty es un influyente economista francés, doctorado a los 22 años y autor del célebre y ampliamente leído El capital en el siglo XXI. Ha publicado numerosos libros y artículos, cada uno de ellos con propuestas y reflexiones meditadas sobre cómo descifrar el mundo en que vivimos.

El motivo de esta nota es ofrecer un breve comentario sobre su libro más reciente, Hacia un socialismo ecológico. Crónicas 2020-2024, en el que formula proposiciones de gran interés tanto para quienes desean leerlo como para quienes aspiran a pensar mejor. El volumen reúne textos publicados originalmente en su blog, ordenados de manera que pueden leerse desde cualquier punto sin perder coherencia.

La introducción, de 53 páginas, lleva el título del libro y está dividida en 46 apartados breves, lo que facilita su lectura incluso en trayectos en microbús y conserva un tono ágil y levemente irónico. Es un libro que atrapa por su atención a los problemas de actualidad. Comienza con un enunciado contundente: “El siglo XX fue el siglo de la socialdemocracia. El siglo XXI será el siglo del socialismo ecológico, democrático y participativo”.

La concentración de la riqueza en poquísimas manos, la escasez de agua, el calentamiento global y los profundos cambios geopolíticos configuran un futuro que compromete la supervivencia. La población mundial enfrenta la necesidad imperiosa de reducir de manera drástica las desigualdades sociales, condición necesaria pero no suficiente para abordar la crisis civilizatoria.

Piketty sostiene que hace falta una política de largo plazo basada en la desmercantilización de bienes esenciales, acompañada de la socialización de la riqueza y de una evolución coherente de la socialdemocracia. Todo ello depende de la fuerza de nuevas coaliciones políticas, que sólo podrán consolidarse con una gobernanza democrática y eficiente.

A este marco se suma la reorganización del transporte, la redistribución del agua, la seguridad alimentaria y la urgente necesidad de desmontar la lógica mercantilista que se ha extendido a casi todos los ámbitos de la vida. Otro de los grandes temas del libro es la reducción del poder de influencia del capital, hoy decisivo, lo cual requiere la democratización profunda de los medios de comunicación.

Hacia un socialismo ecológico: la propuesta de Piketty para democratizar la riqueza y proteger el planeta
Hacia un socialismo ecológico: la propuesta de Piketty para democratizar la riqueza y proteger el planeta

La cuestión central es la socialización de la riqueza. Piketty sugiere “una progresividad fiscal real y sustancial y una fuerte reducción de las desigualdades económicas”. Se trata de un objetivo complejo que, según él, sería alcanzable mediante “coaliciones sociales” similares a las que sustentaron la socialdemocracia del siglo XX. Sin embargo, el libro no logra resolver plenamente cómo construir organizaciones sociales poderosas, capaces de sostener dichas transformaciones, pues estas no dependen de simples decisiones voluntaristas.

El autor parte de la idea de que la revolución socialdemócrata no fue un producto acabado ni se redujo a la defensa de viejas conquistas. Su esfuerzo teórico propone un socialismo ecológico sustentado en “un programa ambicioso de redistribución de la riqueza y de desmercantilización igualitaria y ecológica en el siglo XXI, en la tradición de la revolución socialdemócrata del siglo XX”.

Su optimismo es plausible cuando afirma que las innovaciones políticas más significativas podrían emerger desde África, Asia y América Latina, y que la democracia electoral del futuro necesitará un fundamento socialista. Ello debe ir acompañado de cambios jurídicos y constitucionales que garanticen la habitabilidad del planeta, en el marco de una batalla intelectual que dialogue con las estructuras de poder.

Se trata, sin duda, de un aporte valioso para la discusión en los tiempos que corren. No obstante, su perspectiva sobre Ucrania resulta incompleta, y su juicio tibio sobre Gaza —donde ocurre un genocidio que el mundo condena sin atenuantes— es prácticamente imposible de compartir. Ambas situaciones tienen historias complejas, pero exigen miradas más firmes y matizadas.

Accede a más columnas de opinión, o noticias, y descubre lo que pasa en el Perú y el mundo, totalmente gratis, en el perfil punto pe e, y no olvides seguirnos en las redes sociales como arroba el perfil pe e.

Más información sobre
Esta es una columna El análisis y las expresiones vertidas son propias de su autor/a y no necesariamente reflejan el punto de vista de EL PERFIL
Sobre la firma
Colaborador de EL PERFIL
Profesor en Filosofía y Ciencias Sociales. Magíster en Docencia Universitaria y Doctor en Ciencias de la Educación. Ha editado más de 400 títulos.