La 31ª edición de Rio Loco levantó el telón este miércoles en la Prairie des Filtres con una inauguración sencilla y marcada por el espíritu de viaje que define este año al festival. A diferencia de otras ediciones, el alcalde Jean-Luc Moudenc no estuvo presente en el acto de apertura. La bienvenida institucional corrió a cargo de Nicole Yardéni, adjunta de Cultura y Música del Ayuntamiento de Toulouse, acompañada por Fabien Lhérisson, director general de Rio Loco y del Metronum, quienes dieron inicio a una edición dedicada a las culturas insulares del planeta.

La jornada comenzó con los ritmos y las danzas tradicionales de Tahití gracias a Ori Heitiare Tahiti, antes de que el festival emprendiera un recorrido musical por el océano Índico y el Pacífico.
Uno de los primeros grandes momentos llegó con la creación “Insulae”, protagonizada por Lindigo Family y la cantante japonesa Anna Sato. La reunión entre el maloya de La Reunión y los cantos tradicionales de la isla japonesa de Amami simbolizó perfectamente el espíritu del festival: culturas alejadas geográficamente pero unidas por la tradición, la memoria y el mestizaje musical.
Más tarde, Small Island Big Song ofreció uno de los espectáculos más singulares de la noche. El proyecto reunió artistas procedentes de diversas islas del Pacífico y del océano Índico en una propuesta que mezcló música, imágenes y conciencia medioambiental, recordando la fragilidad de estos territorios frente al cambio climático.

El gran momento de la inauguración llegó con el homenaje a Cesária Évora, cuando el Cesária Évora Orchestra, acompañado por invitados como Mayra Andrade, Stomy Bugsy y Dadoo, convirtió la Prairie des Filtres en una gran celebración de la música caboverdiana. Más que un concierto, fue un viaje emocional por la morna y las músicas criollas que hizo cantar y bailar a miles de espectadores.
La jornada concluyó con la actuación de Imany (Nadia Mladjao), que presentó las canciones de su último trabajo con la elegancia y la intensidad vocal que la caracterizan, ofreciendo un cierre cargado de sensibilidad antes de que la programación continuara con los DJ sets de Toccororo y Sugar Tantine.
El primer día de Rio Loco confirmó la apuesta del festival por un viaje musical sin fronteras, donde tradición y modernidad conviven en un mismo escenario y donde las islas del mundo dialogan a través de la música.







