El Consejo Federal de Inversiones (CFI) presentó un nuevo fondo de inversión denominado Innova CFI, orientado al financiamiento de startups de base científica y tecnológica que desarrollen sus actividades en Argentina. El objetivo es impulsar el sector de Investigación y Desarrollo (I+D) a nivel nacional, ante una disminución de recursos tanto públicos como privados en los últimos años.
Características del nuevo fondo para I+D
El fondo funcionará mediante deuda convertible en acciones preferidas y ofrecerá un ticket promedio de 400.000 dólares por proyecto. La primera convocatoria para recibir postulaciones estará abierta desde el 18 de mayo al 26 de junio. El instrumento está dirigido a empresas con una antigüedad máxima de siete años, en etapa de desarrollo tecnológica TRL-4.
Bruno Hernández Cravero, doctor en Biotecnología y responsable del fondo de riesgo, explicó que actualmente el CFI cuenta con un fideicomiso de crédito y un fondo de garantías, pero ambos no cubren aquellas iniciativas de alto riesgo propias del sector tecnológico. “Entendíamos que había un nicho donde se podía financiar proyectos de mayor riesgo que aquellos que acompañan el fondo de garantías”, señaló Hernández Cravero.
El mecanismo será agnóstico respecto de los sectores que financia y priorizará las rondas pre-seed y seed. Previamente, Argentina presentaba niveles estancados de inversión en tecnología. Según el Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia y Tecnología (CIICTI), la principal fuente nacional de financiamiento en I+D, la Agencia I+D+i, experimentó una reducción real del 69,1% en 2024, y del 41,3% en 2025.
Las previsiones del CIICTI estiman que en 2026 el crédito del organismo será sub-ejecutado y sufrirá una reducción adicional del 20,4%. Esto representa una caída acumulada del 85,5% en tres años. Además, el empleo privado en I+D se redujo 2,2% desde la asunción del actual gobierno, según cifras del CIICTI.
Requisitos, condiciones y proceso de selección
Los requisitos para acceder a Innova CFI incluyen encontrarse constituida o en trámite de constitución y una antigüedad menor a siete años. Se exigirá un nivel de madurez tecnológica TRL-4, un plan de inversión de hasta 24 meses y que la actividad principal de I+D tenga lugar en Argentina.
Para empresas con filiales en el exterior, el contrato se celebrará con la controlante, tal como precisó Hernández Cravero. Las condiciones del préstamo establecen una tasa de interés SOFR +4 y el plan de inversiones no debe superar los 24 meses. La conversión de deuda a acciones tendrá un tope del 24,99% y la empresa podrá recomprar las acciones destinando el 3% de su facturación anual a ese fin.
El préstamo será exigible únicamente cuando la empresa alcance una facturación de dos millones de dólares. Previo a ello, generará intereses, pero estos no son exigibles hasta superarse ese umbral, según informaron los responsables de la presentación.
El proceso incluye el envío de la documentación mínima por parte de la empresa, el análisis de elegibilidad, y una instancia de due diligence para definir los proyectos seleccionados. El director de coordinación del CFI, Nicolás Cevela, indicó: “La herramienta surge para atender una necesidad que estamos detectando en el territorio”. El procedimiento completo tendrá una duración aproximada de cuatro meses.
El organismo estima financiar al menos 10 proyectos en el primer año, con la meta de aumentar esa cifra a 24 en el futuro, lo que implicaría una inversión cercana a los 10 millones de dólares provenientes de fondos provinciales. Los desembolsos estarán sujetos al cumplimiento de hitos y se requerirá una garantía moral de al menos un socio con participación superior al 5%.
Expectativas y recepción del sector
La directora ejecutiva de la Cámara Argentina de Biotecnología (CAB), Graciela Ciccia, manifestó a Ámbito: “Recibimos el anuncio con mucha alegría. Nos parece muy interesante, sobre todo, para fomentar el crecimiento de empresas de base tecnológica en todo el país”.
Ciccia afirmó que el acceso al financiamiento es un tema recurrente para el sector de investigación y desarrollo, y que la industria de venture capital en Argentina está poco desarrollada. Respecto al monto ofrecido por el CFI, señaló: “El ticket de un venture capital es 200.000 o 250.000 dólares para capital semilla. Para mí está muy bien el mínimo y el máximo propuesto por el CFI”.
Durante la presentación surgieron inquietudes acerca de la capacidad del fondo de aplicar un criterio federal y desarrollar proyectos en las 24 jurisdicciones integrantes del Consejo, así como sobre la lógica agnóstica en la selección de sectores y la disponibilidad de una ventanilla permanente para la recepción de proyectos. Las definiciones sobre estos temas se conocerán tras el cierre de la primera convocatoria.











