El Mundial 2026, organizado de manera conjunta por Estados Unidos, México y Canadá, fue inaugurado con un partido entre México y Sudáfrica, en un contexto marcado por el despliegue tecnológico sin precedentes anunciado por la FIFA.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, declaró que “se democratizará el acceso a los datos, proporcionando el conjunto más completo de análisis de fútbol a todos los equipos participantes y, próximamente, también a los aficionados”.
Football AI Pro: la herramienta que redefine el análisis futbolístico
La FIFA presentó oficialmente Football AI Pro durante la CES 2026, medio año antes del inicio del torneo. Esta plataforma es el resultado de la colaboración con Lenovo, partner tecnológico oficial de la organización, y utiliza un modelo de lenguaje futbolístico desarrollado específicamente.
De acuerdo con el director de innovación de la FIFA, Johannes Holzmüller, hasta ahora los equipos recibían de 50 a 60 páginas de informes por partido. Con Football AI Pro, los cuerpos técnicos pueden consultar la información en tiempo real, en varios idiomas y a través de una interfaz que comprende lenguaje natural.
La organización detalló que la plataforma es capaz de procesar “cientos de millones de datos futbolísticos propiedad de la FIFA, organizados para generar información validada en texto, vídeo, gráficos y visualizaciones 3D”.
El sistema combina agentes de IA para consultar tanto datos estructurados, como eventos y tracking, con el modelo de lenguaje futbolístico, imágenes de video y otras fuentes, brindando análisis tácticos y recomendaciones estratégicas en cuestión de segundos.
Impacto e interpretación de los datos en los equipos técnicos
Diego Vilches Antão, especialista en análisis de datos aplicados al fútbol profesional, explicó a Ámbito que “el gran cambio es que dejamos de mirar solamente ‘lo que pasó con la pelota’ para empezar a mirar ‘por qué pasó’ y ‘qué estaba pasando alrededor’”. Según su análisis, lo relevante surge de la combinación entre datos físicos, contexto táctico y video.
Vilches Antão afirmó que más que la llegada de datos completamente nuevos, lo esencial es la “mayor capacidad —o necesidad— de utilizar mejor los datos que ya existen”.
El especialista advirtió sobre la importancia de contar con profesionales adecuados para interpretar correctamente esta información, ya que “el dato puede estar disponible para todos, pero eso no significa que todos puedan transformarlo en ventaja competitiva”. Añadió que, si un equipo carece de la capacidad de procesar y contextualizar los datos, esto puede derivar en análisis incompletos y en la toma de decisiones erróneas.
Hoy en día, los equipos técnicos de élite incluyen una variedad de roles, como analistas de video, tácticos, especialistas en pelota parada, data engineers y científicos de datos. Sin embargo, en equipos con menores recursos, analistas o asistentes asumen varias funciones de manera más artesanal.
Respecto a Football AI Pro, Vilches Antão subrayó que “tener acceso no es lo mismo que tener capacidad de uso” y resaltó la necesidad de traducir los datos en información clara y aplicable para los directores técnicos.
En su experiencia con la selección de Paraguay bajo la dirección de Gustavo Alfaro, detalló que la integración de la información proporcionada por la FIFA con metodologías propias aporta un valor significativo cuando se incorpora a procesos de trabajo ya establecidos.
El especialista también destacó el caso de Bélgica, selección que viene desarrollando su área de datos desde antes de 2022, con profesionales especializados, y señaló el nivel de interpretación y adaptación de Argentina bajo el mando de Lionel Scaloni.
Por otro lado, la oficial Trionda recopila miles de datos durante cada partido, sumándose al ecosistema de análisis profundo del Mundial 2026.
Vilches Antão remarcó: “La diferencia no siempre está en el algoritmo, sino en el uso. La IA puede acelerar, ordenar y sugerir; no debería reemplazar la interpretación futbolística”.
En declaraciones finales, indicó que la adopción completa de estas herramientas requiere tiempo y adaptación a las necesidades y filosofías de juego de cada selección.











