Meta ha sido objeto de cuestionamientos luego de una investigación periodística que señaló el uso de videos captados por sus lentes inteligentes para el entrenamiento de inteligencia artificial. El reporte apuntó que las grabaciones, realizadas por usuarios mediante dispositivos desarrollados en colaboración con Ray-Ban, habrían sido sometidas a revisión y clasificado por trabajadores en Kenia.
Revisión de grabaciones privadas
La investigación fue publicada por los diarios suecos Svenska Dagbladet y Göteborgs-Posten, que accedieron a detalles sobre el proceso interno de análisis y clasificación de los videos. Según estos medios, los dispositivos de Meta incorporan cámaras y micrófonos, permitiendo a usuarios grabar imágenes y audio en primera persona, cuyo material luego se transfiere a equipos de revisión en el extranjero.
El trabajo desarrollado en Kenia habría consistido en observar y etiquetar las grabaciones para identificar objetos, situaciones o contextos específicos. Esta clasificación resulta clave en el desarrollo de algoritmos que requieren grandes cantidades de datos para su entrenamiento, particularmente en asistentes inteligentes.
Entre los archivos revisados, la investigación identificó situaciones sensibles, incluyendo escenas íntimas en ambientes privados como dormitorios y baños. También se habrían detectado imágenes de documentos personales, tarjetas bancarias e información médica, donde los datos visuales de los involucrados son claramente identificables.
Debate sobre privacidad y derechos
El informe periodístico subrayó que los términos de uso de Meta contemplan la posibilidad de acceder manual o automáticamente a las interacciones de usuarios con sus plataformas de inteligencia artificial. Las disposiciones contractuales permitirían a la compañía revisar los datos con fines de entrenamiento y mejora de sus sistemas, aunque el alcance real del consentimiento en estos casos fue objeto de controversia en el reporte.
Especialistas en privacidad, citados por la prensa europea, señalaron que al emplear los datos en el entrenamiento de IA, el control sobre los archivos originales puede diluirse, aumentando la dificultad para garantizar la confidencialidad. Además, enfatizaron que las personas presentes en las grabaciones no necesariamente otorgaron su autorización para el uso de su imagen en estos procedimientos.
El episodio se produce mientras la compañía presidida por Mark Zuckerberg enfrenta procesos judiciales en Estados Unidos relacionados con el manejo de datos personales y las condiciones de seguridad para menores en redes sociales. El caso ha aportado nuevos antecedentes respecto a la interacción entre tecnologías portátiles, inteligencia artificial y el resguardo de la privacidad de usuarios y terceros.
Meta no realizó declaraciones públicas tras la difusión del informe, mientras que las firmas asociadas involucradas en el desarrollo y distribución de los lentes inteligentes tampoco se pronunciaron oficialmente.









