Un jurado del estado de California halló responsable a Meta y YouTube por negligencia, al determinar que ambas plataformas influyeron en la generación de adicción a las redes sociales en una joven cuando era menor de edad. La sentencia establece que ambas compañías deberán indemnizar a la demandante, identificada como K. G. M., actualmente de 20 años, quien desarrolló ansiedad, depresión y dismorfia corporal por el uso intensivo de estos servicios digitales.
El fallo, que se encuentra en el marco de un proceso judicial mayor con más de 1.600 demandantes, señala que las empresas tecnológicas diseñaron sus plataformas de modo tal que fomentan la adicción y no implementaron medidas efectivas para proteger a los menores. Entre los demandantes figuran más de 350 familias y representantes de 250 distritos escolares distintos de Estados Unidos, quienes afirman que tanto Meta como otros servicios digitales exponen a los menores a riesgos como la explotación sexual, el contacto con depredadores y el acceso a contenido perjudicial.
Sentencias millonarias e impactos legales
El veredicto en California obliga a Meta y YouTube a una compensación cuya suma exacta aún está pendiente de ser definida por las autoridades judiciales en las próximas semanas. Durante el juicio, el director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg, testificó y atribuyó parte de la responsabilidad a la demandante por haber “mentido sobre su edad” al crear cuentas en las plataformas antes de cumplir los 13 años.
En un proceso paralelo llevado a cabo en Nuevo México, otro jurado determinó que Meta deberá pagar una indemnización de 375 millones de dólares por no resguardar la seguridad de menores de edad frente a riesgos de explotación y personas potencialmente peligrosas en Facebook e Instagram. El fallo sostuvo que la empresa priorizó sus intereses económicos por encima de la seguridad infantil, violando la Unfair Practices Act, la normativa estatal contra prácticas comerciales desleales. El jurado argumentó que Meta ocultó información sobre el posible impacto psicológico de sus aplicaciones en los menores.
Declaraciones y posturas de las empresas
El abogado principal de Meta, Kevin Huff, defendió la actuación de la compañía ante los tribunales. “Las pruebas demuestran que Meta invierte en seguridad no solo porque es lo correcto, sino porque es bueno para el negocio”, afirmó. Añadió que la intención de la empresa es facilitar la conexión entre personas y no propiciar situaciones de riesgo para los jóvenes.
Durante el proceso en California, Mark Zuckerberg reconoció que Instagram demoró en detectar cuando usuarios menores de edad utilizaban la plataforma, aunque negó que el objetivo de la empresa sea maximizar el tiempo de permanencia de los usuarios. “Podríamos haberlo hecho antes”, admitió el empresario, quien también se refirió a comunicaciones internas presentadas ante el jurado en las que se discutían estrategias para aumentar el uso de las aplicaciones.
El fundador de Meta reiteró que el enfoque de la empresa ha evolucionado y rechazó las acusaciones que ponían en duda su testimonio respecto a los objetivos empresariales de años anteriores. “Si está tratando de decir que mi testimonio no fue preciso, estoy totalmente en desacuerdo con eso”, señaló. Zuckerberg reconoció que existían métricas internas sobre el tiempo que los usuarios permanecían en las plataformas, pero argumentó que la estrategia del grupo cambió con el tiempo.
Ambos fallos judiciales se inscriben en un debate creciente en Estados Unidos sobre la responsabilidad de las grandes plataformas digitales en la protección de menores y la gestión de los efectos psicológicos asociados al uso intensivo de las redes sociales.










