Donald Trump, presidente de Estados Unidos, y Xi Jinping, mandatario de China, celebraron una cumbre histórica en el Gran Salón del Pueblo de Pekín. El encuentro, el primero de ambos líderes en sus actuales gestiones, combinó una ceremonia oficial con una reunión privada de más de dos horas.
La agenda principal giró en torno a la competencia tecnológica entre ambas potencias, con especial atención al eje de la inteligencia artificial y el acceso a recursos estratégicos. La comitiva estadounidense incluyó a destacados empresarios de Silicon Valley: Elon Musk (Tesla), Jensen Huang (Nvidia), Tim Cook (exCEO de Apple) y Dina Powell McCormick (Meta).
Delegación tecnológica y tensiones comerciales
Jensen Huang, fundador y director ejecutivo de Nvidia, participó en un contexto de crecientes restricciones a la exportación de semiconductores avanzados desde Estados Unidos a China y Rusia, impuestas en 2022. Estas medidas bloquearon la venta de los procesadores A100 y H100 de Nvidia a clientes chinos, lo que según la firma puso en riesgo ventas potenciales por unos 400 millones de dólares.
Un portavoz de Nvidia declaró a AFP que “Huang asiste a la cumbre por invitación del presidente Trump para apoyar a Estados Unidos y los objetivos de la administración”. Nvidia mantiene relaciones comerciales históricas con China desde 2011, cuando empezó a capacitar a estudiantes en tecnologías de computación avanzada.
Por su parte, Elon Musk, líder de Tesla, acompañó a Trump con el objetivo de fortalecer el posicionamiento de la marca en uno de sus mercados clave. Musk ha sostenido vínculos comerciales sólidos con China, especialmente en el rubro automotriz, donde Tesla compite activamente en el auge de vehículos eléctricos locales.
Tim Cook, exCEO de Apple, también formó parte de la delegación. La relación entre Apple y China es fundamental desde fines de los años noventa, cuando la empresa trasladó su producción principal al país asiático. Según Reuters, cerca del 80% de los iPhone vendidos en Estados Unidos se fabrican en China.
En 2021, Apple firmó un acuerdo por 275.000 millones de dólares para reducir tensiones regulatorias en suelo chino. En 2025, Cook anunció un fondo energético por 101 millones de dólares destinado a operaciones en el Asia, según reportó Reuters.
Dina Powell McCormick, presidenta de Meta desde enero, integró la delegación tras haber ocupado cargos diplomáticos en Washington, incluyendo la administración de Donald Trump. Su participación coincide con la expansión de la inteligencia artificial y una nueva etapa para la firma dueña de Facebook, Instagram y WhatsApp.
Cambios regulatorios y cooperación estratégica
La reunión bilateral incluyó conversaciones sobre la apertura del mercado chino a empresas estadounidenses y el acceso a minerales críticos. Trump planteó a Xi Jinping su “primer pedido” para lograr mayores oportunidades para compañías de su país.
En respuesta, el presidente chino expresó que China está dispuesta a ampliar su cooperación económica y aseguró: “la puerta de China a la apertura no hará más que abrirse aún más”, según consignaron medios oficiales asiáticos.
China mantiene el control de buena parte de la extracción y procesamiento mundial de tierras raras, indispensables para tecnologías como smartphones y equipamiento militar. En 2023, el país implementó restricciones a la exportación de siete minerales estratégicos, suspensiones que se flexibilizaron tras una tregua comercial con Trump en octubre.
La cumbre tuvo lugar en medio de la disputa por el dominio de la inteligencia artificial y los semiconductores. Poco después del encuentro, fuentes citadas por Reuters informaron que Washington autorizó la venta de chips H200 de Nvidia a al menos diez empresas tecnológicas chinas, incluidos gigantes como Alibaba, Tencent y ByteDance.
Según las condiciones del Departamento de Comercio de Estados Unidos, cada cliente chino podrá comprar hasta 75.000 chips H200, el segundo procesador más potente de Nvidia. Antes de las restricciones, Nvidia poseía cerca del 95% del mercado chino de chips avanzados y China representaba el 13% de sus ingresos totales.
Fuentes de la industria señalaron que todavía no se concretaron entregas bajo estas licencias y que la operación permanece en suspenso, pese a la autorización reciente.
Trump y Xi Jinping continuarán las conversaciones sobre temas comerciales, tecnológicos y de seguridad internacional en nuevas reuniones previstas, donde la competencia por la innovación y el control de cadenas de suministro estratégicas seguirá en la agenda central.









