Tesla inició la producción masiva de su camión eléctrico Semi en una planta de última generación ubicada en Sparks, Nevada. El inicio de la fabricación a gran escala se produce casi diez años después de la presentación del vehículo por el director ejecutivo, Elon Musk.
La nueva planta, situada junto a la Gigafactory de la compañía, cuenta con una superficie de 167.000 metros cuadrados y está orientada a cubrir la demanda creciente del transporte de cargas pesadas con energías limpias.
Características del Tesla Semi
El Tesla Semi fue creado para operaciones de carga de larga distancia. El modelo se ofrece en dos versiones: una de autonomía estándar, capaz de recorrer 523 kilómetros por carga, y otra de largo alcance, que logra hasta 805 kilómetros según datos oficiales de la empresa.
Cada versión del truck tiene una capacidad máxima de carga de 82.000 libras. El modelo de producción pesa aproximadamente 450 kilos menos que el prototipo mostrado en 2017. Entre las innovaciones se encuentra una dirección eléctrica que elimina el sistema de bombas hidráulicas, reduciendo así componentes y peso.
Producción y tecnología de baterías
La empresa anunció que la nueva planta fue diseñada para alcanzar un techo de hasta 1.000 camiones construidos por semana, equivalente a 50.000 unidades anuales. Este salto en capacidad fabril responde a la integración de la producción de celdas 4680, elemento esencial para los sistemas de almacenamiento de energía de estos vehículos.
En los primeros años, la producción se mantuvo limitada debido a la escasez de baterías, según informaron voceros de la compañía. La fabricación de celdas en el mismo complejo de Sparks permitió superar estas restricciones y aumentar el volumen de ensamblaje.
El Semi debutó comercialmente en diciembre de 2022, cuando los primeros ejemplares fueron entregados a PepsiCo. Sin embargo, recién con la apertura de la fábrica de Sparks inició el proceso de entrega a mayor escala.
Tesla no comunicó un precio definitivo al momento del lanzamiento industrial. No obstante, información proporcionada por la compañía indica que el modelo de largo alcance cotiza cerca de USD 290.000, mientras la versión estándar ronda los USD 260.000. Ambos valores se ubican por encima de los USD 180.000 anunciados por la marca en 2017.
El Semi equipa un sistema de carga rápida que permite recuperar hasta el 70% de la batería en aproximadamente 30 minutos, de acuerdo con datos publicados por Tesla. El proceso utiliza infraestructura Megacharger desarrollada especialmente para estos vehículos pesados.
La nueva gama se produce exclusivamente en la planta de Sparks, que fue equipada con tecnología de automatización y logística interna, orientada a optimizar todos los eslabones del ensamblaje. El desarrollo del Semi representa una de las principales apuestas industriales de la firma de Musk dentro del segmento de vehículos eléctricos para transporte comercial.











