El estado de Utah implementó este mes un programa piloto que permite a la empresa Nolla Health utilizar inteligencia artificial en la emisión de recetas para el tratamiento del acné sin aprobación médica previa. Esta iniciativa, reportada por Bloomberg, representa la primera vez que una autoridad estatal en Estados Unidos autoriza a un sistema de IA a asumir, de forma autónoma, la función de prescripción.
Primeras fases y control estricto
El acuerdo, suscrito por la Oficina de Política de Inteligencia Artificial de Utah, la División de Licencias Profesionales del estado y Nolla Health, está registrado oficialmente como programa piloto. La autorización restringe la prescripción a tratamientos tópicos y condiciones de acné clasificadas como leves a moderadas. El sistema no puede indicar el uso de isotretinoína ni recetar medicamentos orales.
El servicio, denominado Nolla Derm, está disponible solo para mayores de 18 años residentes en Utah y se accede mediante una aplicación en dispositivos iOS. El usuario debe completar un cuestionario y realizar un escaneo facial desde cinco ángulos distintos. La plataforma genera un plan de tratamiento en un lapso de diez a quince minutos.
Si el caso encaja en los parámetros definidos, la aplicación emite la receta sin requerir prescripción previa. Sin embargo, esta autonomía se implementa de forma gradual y bajo supervisión. En la primera etapa, correspondiente a los primeros 100 pacientes, la receta generada por el sistema debe ser aprobada por dos médicos.
En la segunda fase, hasta los 500 pacientes, la IA emite la receta y queda sujeta a posterior revisión médica. Para la tercera etapa del piloto, al menos el 10% de las prescripciones deben ser auditadas mensualmente y todos los casos con eventos adversos deben ser revisados por profesionales.
Alcances y límites del sistema
Zaid Fadul, asesor médico jefe de Nolla Health, indicó en un comunicado que la inteligencia artificial solamente selecciona opciones terapéuticas incluidas en una lista aprobada por médicos. Cuando un usuario no cumple con los criterios preestablecidos, el sistema lo deriva a un profesional de la salud, limitando el alcance de la herramienta a condiciones puntuales y tratamientos definidos.
Luis Wenus, cofundador y director ejecutivo de Nolla Health, afirmó en un video publicado en X que, previo a la aprobación del programa en Utah, toda receta necesitaba la autorización de médicos con licencia. Wenus explicó que, con el nuevo sistema, la inteligencia artificial puede prescribir de forma directa dentro de los límites establecidos.
Las autoridades de Utah justificaron la iniciativa por la limitada disponibilidad de dermatólogos en la región. Argumentaron que concertar una cita médica con dichos especialistas demora, en promedio, 61 días, mientras que la mediana nacional es de 32,3 días.
El precio promocional para los residentes de Utah es de 4,99 dólares mensuales, cifra inferior a la tarifa que actualmente se cobra por el mismo servicio en otros estados del país.
Supervisión y auditoría
La Oficina de Política de Inteligencia Artificial de Utah exige la entrega de informes mensuales con datos sobre el desempeño del piloto. Además, auditores externos deben examinar la documentación y registros utilizados por el sistema para fundamentar cada decisión.
El protocolo de fiscalización combina la automatización de la prescripción con controles médicos y revisiones periódicas para evaluar la efectividad de la herramienta y registrar posibles inconvenientes durante su funcionamiento.





