Hoy, 28 de octubre, la Iglesia católica celebra la festividad de San Judas Tadeo y San Simón en su santoral. Ambos, apóstoles de Jesús, son recordados por su labor evangelizadora y su martirio, así como por la devoción popular que han generado a lo largo de los siglos.
San Judas Tadeo, conocido como uno de los doce apóstoles, juega un papel fundamental en la tradición católica, especialmente en las oraciones por causas difíciles. Su figura destaca no solo por ser discípulo de Cristo, sino también por su cercanía a las comunidades que enfrentan retos desesperados, quienes acuden a él en busca de intercesiones divinas. A menudo confundido con Judas Iscariote, el traidor, San Judas Tadeo es venerado precisamente por su lealtad a Jesucristo y su compromiso con el mensaje evangélico.
Nacido posiblemente en el siglo I en una localidad del actual Israel, Judas Tadeo es comúnmente descrito como un apóstol que proseguía una vida austera y dedicada a la predicación del Evangelio. Su legado se extendió hasta Persia y Mesopotamia, donde, junto a San Simón, también apóstol, continuó la labor apostólica. Ambos fueron martirizados, según el testimonio del discípulo Abdías, con San Judas Tadeo enfrentando su muerte a manos de un hacha y San Simón siendo exterminado con sierras. La coincidencia de sus muertes en el mismo día ha llevado a que su festividad se celebre de manera conjunta, desde entonces, en el calendario litúrgico.
La devoción hacia San Judas Tadeo ha crecido, especialmente en el ámbito popular, donde es considerado el abogado de las causas imposibles. Según relatos, se le ha encomendado diversas misiones por santos como Santa Brígida, quien recibió instrucciones divinas para rezarle en busca de asistencia. Su imagen, generalmente acompañada de un medallón con la figura de Cristo, es un símbolo de esperanza en las adversidades.
En el día de hoy, el santoral no se limita a los apóstoles mencionados. También se recuerda la festividad de otros santos y beatos, que han dejado su huella a lo largo de la historia de la Iglesia:
- San Ferrucio
- San Fidel de Como
- Santos Vicente, Sabina y Cristeta de Hispania
- San Ginés de Thiers
- San Salvio de Amiens
- San Farón
- San Germán de Annecy
- Santos Francisco Serrano, Joaquín Royo, Juan Alcober Figuera y Francisco Díaz del Rincón
- San Juan Dat
- San Rodrigo Aguilar
- Beato Salvador Damián Enguix Garés
- Beato José Ruiz Bruixola
¿Qué es el santoral?
El santoral católico es una colección de nombres de personas que la Iglesia reconoce como santos o beatos, distribuidos en un calendario litúrgico. Este sistema permite a los fieles recordar y celebrar la vida y las virtudes de aquellos que han dejado un legado espiritual significativo. El Martirologio Romano, que incluye alrededor de 7,000 nombres, es la referencia oficial para estas conmemoraciones.
¿Por qué se celebra el día del santo?
La celebración de los santos en redención de sus vidas es una manera de reconocer el impacto que han tenido en la tradición cristiana y en la vida de los creyentes. Cada día del calendario se asocia a una serie de santos que pueden ser invocados en oración, fomentando así la fe y la esperanza en la intercesión divina. Las festividades permiten a los fieles recordar la importancia de seguir el ejemplo de vida y virtudes demostradas por estos personajes a lo largo de la historia.
¿Cómo se convierte alguien en santo?
El proceso de canonización, el camino que lleva a una persona a convertirse en santo, inicia con la declaración de un hombre o mujer como “siervo de Dios”. Luego, se investiga su vida y virtudes. Si se encuentra evidencia de milagros o acciones extraordinarias que glorifican a Dios, el proceso puede avanzar hasta que se aprueba su santidad por el Papa. Este camino incluye varias etapas, siendo la beatificación el paso previo a la canonización definitiva.











