Este artículo es de hace 5 años

Trabajadoras del hogar proponen ley por sus derechos laborales

400 mil personas se dedican al trabajo doméstico en el país expuestas a explotación y maltratos.

EL PERFIL
/
Por EL PERFIL
Escuchar este artículo
Audio generado con inteligencia artificial. Debido a la naturaleza del proceso, pueden presentarse pequeñas variaciones en las pronunciaciones. Para una experiencia óptima, recomendamos revisar el contexto o consultar la transcripción si surgen dudas.

Las principales organizaciones sindicales de trabajadoras y trabajadores del hogar del Perú, que representan a cerca de 400 mil personas que se dedican a labores domésticas remuneradas, de las cuales el 96% son mujeres, presentaron una nueva propuesta legislativa para una mejora sustancial en sus condiciones laborales.

SIGUE LEYENDO DESPUÉS DE LA PUBLICIDAD

A nivel nacional las trabajadoras y trabajadores del hogar, de los cuales el 52% son migrantes del interior del país, viven una situación precaria en materia laboral con alto grado de informalidad y vulnerabilidad.  

La ley vigente 27986, que regula su trabajo desde el año 2003, permite que sus contrataciones sigan siendo verbales. Al no tener un contrato, no se les respeta las horas de trabajo, la gratificación, la compensación por tiempo de servicios, el seguro social ni las vacaciones, es decir todos sus beneficios sociales.

SIGUE LEYENDO DESPUÉS DE LA PUBLICIDAD

A esta realidad se suma que muchas veces son víctimas de discriminación, maltratos y violencia psicológica, física o sexual dentro de sus espacios de trabajo que es el hogar del empleador, ese ambiente privado donde la ley ni la fiscalización por parte del Estado aún no llegan.

SIGUE LEYENDO DESPUÉS DE LA PUBLICIDAD

El 20 de marzo de este año, la viceministra de la Mujer, Silvia Loli, informó ante la Comisión de la Mujer del Congreso de la República que entre enero y febrero de 2019 el Centro de Emergencia Mujer había recibido 362 denuncias por violencia a trabajadoras/es del hogar, entre ellas de abuso sexual. Once de los casos mencionados corresponden a menores de edad (10 niñas y 1 niño).

Por ello, la Federación Nacional de Trabajadoras y Trabajadores del Hogar del Perú (FENTTRAHOP), el Sindicato Nacional de Trabajadoras del Hogar del Perú (SINTRAHOGARP) y la Federación Nacional de Trabajadoras del Hogar (FENTROGARP) presentaron en audiencia pública realizada en el Congreso de la República una propuesta que recoge las recomendaciones del Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), ratificado por el Legislativo en julio del 2018.

SIGUE LEYENDO DESPUÉS DE LA PUBLICIDAD

El documento de la OIT establece los principios y derechos básicos para la protección de las trabajadoras y trabajadores remunerados del hogar, y exige a los países tomar medidas para asegurar que este sector gocen de un trabajo decente.

El Convenio reconoce derechos tales como a firmar contratos por escrito, jornada de 8 horas y reconocimiento de horas extras, vacaciones completas (un mes) y descanso semanal, sueldo mínimo, seguro y pensión, protección a menores, regulación de agencias de empleo, fiscalización de espacios de trabajo, protección y acceso a la justicia ante actos de discriminación y violencia, seguridad y salud en el trabajo, y libertad sindical.

SIGUE LEYENDO DESPUÉS DE LA PUBLICIDAD

Todos estos aportes entre otros fueron incorporados al proyecto de ley N° 4087/2018-CR “Ley de Trabajadoras y Trabajadores del Hogar en el marco del Convenio OIT 189”, que hace unos días presentaron un grupo de congresistas, en el marco del Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar, que se conmemora este 30 de marzo.

Si bien el Perú es uno de los países que ha ratificado el Convenio se espera aún, por parte del Congreso, que se cumpla este compromiso con una nueva ley, además de la ratificación del Protocolo de 2014 relativo al Convenio sobre el trabajo forzoso que garantice el derecho de hombres y mujeres a un trabajo decente.

SIGUE LEYENDO DESPUÉS DE LA PUBLICIDAD

De acuerdo a las últimas estimaciones de la OIT, 25 millones de personas en el mundo son víctimas de trabajo forzoso y la actividad económica en la que se ha identificado el mayor número de casos es el trabajo doméstico.

Lo último