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miércoles, 21 de octubre de 2026
Joaquín del Paso desde El Gouna, Egipto, mira hacia el mundo árabe: «Las películas mexicanas no son buen negocio»

Joaquín del Paso desde El Gouna, Egipto, mira hacia el mundo árabe: «Las películas mexicanas no son buen negocio»

Tras triunfar en Málaga, Joaquín del Paso explora oportunidades de financiación árabe y cuestiona el apoyo institucional al cine mexicano.
Joaquín del Paso en El Gouna. Foto David Sánchez
Joaquín del Paso en El Gouna. Foto David Sánchez

Joaquín del Paso desde El Gouna, Egipto, mira hacia el mundo árabe: «Las películas mexicanas no son buen negocio». Por David Sánchez.

El director mexicano presenta «El jardín que soñamos» en el Festival de El Gouna, tras conquistar tres premios en Málaga. Habla de financiación, festivales internacionales y política cultural mexicana.

El cine mexicano comienza a encontrar nuevas oportunidades en Oriente Medio, una región donde países como Arabia Saudita, Qatar y Egipto están reforzando sus festivales y programas de financiación cinematográfica. Hasta el mar Rojo ha llegado Joaquín del Paso con El jardín que soñamos, largometraje que compite en el Festival de Cine de El Gouna, celebrado del 15 al 23 de octubre de 2026 en Egipto.

La película, estrenada mundialmente en la Berlinale, conquistó tres galardones en el Festival de Málaga: la Biznaga de Oro a la Mejor Película Iberoamericana y las Biznagas de Plata a Mejor Dirección y Fotografía. Tras su presentación en Morelia, continúa su recorrido internacional por Egipto antes de viajar a Yakarta, Indonesia.

En entrevista durante El Gouna, Del Paso reconoce el potencial de los países árabes como socios para las producciones latinoamericanas.

«Siento que toda la zona del Middle East es importantísima a nivel cinematográfico y además hay mucho dinero en la región y mucho interés por la cinematografía».

Aunque todavía no ha conseguido financiación de estas instituciones, conoce experiencias de otros mexicanos que sí han recibido apoyos.

«Yo no he tenido acceso a los fondos, aunque sé que compañeros mexicanos sí han tenido, sobre todo el fondo de Doha».

El Red Sea Fund saudita y los programas de Qatar representan posibles alternativas para ampliar las fuentes de financiación.

Las dificultades del cine mexicano

La experiencia de El jardín que soñamos refleja las dificultades económicas del cine independiente. Aunque Del Paso consiguió recursos públicos, completar el presupuesto resultó considerablemente más complicado.

«Fue relativamente sencillo conseguir el financiamiento oficial a través de los fondos, pero conseguir el financiamiento adicional fue muy complicado porque las películas mexicanas no son buen negocio».

El director considera que las grandes figuras internacionales tienen mayores posibilidades de atraer inversión privada.

«Si no te llamas Guillermo del Toro o trabajas con Estados Unidos o con actores muy famosos, muy difícil conseguir financiamiento privado».

Sin embargo, Hollywood no constituye su objetivo profesional.

«Estoy muy cómodo en México y eventualmente me gustaría voltear hacia Europa, hacer una película en Europa, pero por el momento estoy en México, a Estados Unidos no me interesa».

España aparece entre sus posibles destinos por el apoyo económico a su industria, aunque reconoce las dificultades administrativas de las coproducciones.

De AMLO a Sheinbaum: dos visiones de la cultura

Del Paso también cuestiona las políticas culturales del anterior Gobierno mexicano.

«Creo que con AMLO la cultura era un cero a la izquierda, o sea, el gobierno de AMLO no le importó nunca la cultura, esa es la realidad».

Sobre Claudia Sheinbaum, percibe un cambio de orientación, aunque considera prematuro valorar sus resultados.

«Siento que hay una narrativa de querer apoyar al cine mexicano como un bien, como un patrimonio cultural de nuestro país».

Una historia mexicana para públicos internacionales

El jardín que soñamos sigue a una familia haitiana que busca refugio en un bosque mexicano amenazado por la tala ilegal. Para Del Paso, la migración y la destrucción ambiental permiten conectar con sociedades culturalmente diferentes.

«La película habla de temas universales, que es básicamente la búsqueda de un hogar, la búsqueda de una pertenencia, de un refugio y la protección de la naturaleza».

Desde Egipto, el cineasta defiende una cinematografía mexicana abierta al mundo, pero arraigada en sus propias historias. Su recorrido por Berlín, Málaga, Morelia y El Gouna demuestra que esas historias pueden encontrar espectadores y oportunidades más allá de sus fronteras.

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Colaborador de EL PERFIL
Crítico de cine, especializado en cine latinoamericano. Es miembro de la Federación Internacional de la Prensa Cinematográfica (FIPRESCI) y de l'Académie des Lumières, de la prensa internacional en Francia.