El Gobierno de Argentina ha anunciado este jueves que estudiará llevar a la Justicia internacional la causa por el atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) para conseguir una condena fuera del país contra Irán, señalado como responsable del atentado terrorista de 1994 en Buenos Aires que se cobró la vida de 85 personas.
El ministro de Justicia argentino, Juan Bautista Mahiques, ha señalado en sus redes sociales que se ha reunido con las autoridades de la AMIA para “analizar posibles acciones de demanda ante instancias internacionales”.
Mahiques ha asegurado que desde su Ministerio mantienen “un compromiso permanente con la búsqueda de la verdad y justicia para las 85 víctimas fatales, sus familias y los cientos de sobrevivientes”.
La investigación por el atentado avanza con un juicio en ausencia. El juez federal argentino Daniel Rafecas ordenó procesar en septiembre a ocho altos cargos iraníes y del partido-milicia chií libanés Hezbolá acusados de participar en la organización y ejecución del atentado.
El documento judicial concreta que la decisión de perpetrar el atentado se tomó en agosto de 1993 por orden de las máximas instancias del régimen iraní y fue encomendada a Hezbolá, que organizó su ejecución a través de una red de apoyo en América Latina.
Rafecas calificó el atentado como un crimen de lesa humanidad y lo enmarcó en la figura de genocidio en los términos del Derecho Internacional.
En concreto, el juez señala a Alí Falahiyan, entonces ministro de Inteligencia iraní; Alí Velayati, entonces ministro de Asuntos Exteriores iraní; Mohsen Rezai, quien era comandante de la Guardia Revolucionaria iraní, y Ahmad Vahidi, comandante de la Fuerza Quds, unidad de élite de la Guardia Revolucionaria.
Como cómplices necesarios aparecen Hadi Soleimanpour, exembajador de Irán en Argentina; Mohsen Rabani, agregado cultural de la Embajada iraní, y Ahmad Asqari, agente de Inteligencia de la Guardia Revolucionaria.
Este procesamiento supuso un avance en una causa que lleva más de tres décadas sin llegar a un juicio oral.










