El último balance oficial por los potentes terremotos registrados hace más de una semana en el centro de la costa venezolana eleva a más de 3.500 los fallecidos y a más de 16.700 los heridos.
El presidente de la Asamblea Nacional venezolana, Jorge Rodríguez, ha informado de que son concretamente 3.535 los muertos –casi 200 más que el domingo– y 16.740 los heridos como resultado los seísmos de 7,5 y 7,2 en la escala de Ritcher ocurridos el 28 de junio, que han dejado además importantes daños sobre 856 edificios, 190 de ellos hundidos.
Las víctimas incluyen, además, 17.854 personas que han perdido su vivienda, según las autoridades, que han informado asimismo de que han atendido a 86.794 familias, rescatado a 6.462 personas, y repartido más de 9.603 toneladas de alimentos.
En este momento, hay desplegados más de 4.338 rescatistas internacionales y 29.567 efectivos movilizados para hacer frente a los estragos de los terremotos, a los que han seguido 1.048 réplicas, de acuerdo a las informaciones del Gobierno.






