Miembros de la oposición y periodistas venezolanos han informado este domingo de la muerte de Carmen Teresa Navas, madre del preso político Víctor Hugo Quero, cuya muerte bajo custodia del Estado de Venezuela fue confirmada por las autoridades del país la semana pasada, tras meses de campañas reclamando detalles sobre su paradero.
“Hoy Venezuela despide a la señora Carmen Teresa Navas”, ha lamentado la líder opositora y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, en un mensaje publicado en redes sociales en el cual ha defendido que “no ha muerto solo una madre” sino que “se ha apagado una mujer que convirtió el dolor en coraje y la desesperación en denuncia” al dedicar “meses” de su vida a buscar a su hijo en “cárceles, tribunales y oficinas de un Estado que le respondió con silencio, humillación y mentira”.
Reivindicando a Navas como “la voz de miles de madres venezolanas que buscan a sus hijos desaparecidos, presos, perseguidos o asesinados por el régimen criminal”, Machado ha apelado al “deber moral” del país de “recordar su nombre y el de Víctor”, alegando que “un país que olvida a sus víctimas corre el riesgo de acostumbrarse al horror”. Por ello ha calificado de “obligación” al hecho de que “exista justicia, memoria y reparación” y que “nunca jamás se repita este horror”.
Las palabras de la líder opositora llegan citando un mensaje de la periodista venezolana Maryorin Méndez, quien a través de X ha comunicado la muerte de Navas, de unos 80 años de edad, alrededor de las 19.00 horas (13.00 horas en España y Baleares).
Por su parte, el director de la ONG Foro Penal, Gonzalo Himiob, se ha referido a la madre de Quero como una mujer que “tuvo la fuerza inmensa de esperar y luchar hasta el final por su hijo”, a la par que ha resaltado que “se va, pero con la frente en alto”.
En esa misma línea se ha pronunciado también el opositor Leopoldo López, quien con “profundo dolor” ha recordado cómo “durante casi un año” Navas recorrió “centros penitenciarios, oficinas y tribunales buscando respuestas” para encontrar a un Quero al que ha definido como un “hombre decente, trabajador e hijo que cuidaba a su madre y terminó atrapado en uno de tantos procesos arbitrarios que han desgarrado familias venezolanas enteras”.
“Hoy no hablamos desde la politiquería ni desde el aprovechamiento del dolor ajeno. Hablamos con tristeza genuina, con lágrimas contenidas y con la convicción de que Venezuela no puede acostumbrarse a estas tragedias”, ha insistido López.
Otra de las voces que se ha pronunciado al respecto ha sido el exdiputado Juan Pablo Guanipa, del Partido Primero Justicia, uno de los acogidos a la ley de amnistía impulsada por la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez. En su caso, tras urgir el “cese” de la “represión contra los venezolanos”, el zuliano ha afeado que, a su juicio, “por un año” se hayan “burlado cínicamente del dolor de una madre que buscaba a su hijo en las cárceles de la dictadura”.
Según el servicio penitenciario venezolano, Quero estuvo encarcelado en la cárcel El Rodeo I, tras su detención en enero de 2025. No obstante, fue trasladado el 15 de julio a un hospital militar al “presentar una hemorragia digestiva superior y síndrome febril agudo”, falleciendo finalmente por una “insuficiencia respiratoria aguda secundaria a tromboembolismo pulmonar, según consta en el certificado de acto de defunción”.
Su inhumación formal, agregó entonces la misma autoridad penitenciaria, se produjo el 30 de julio “en cumplimiento de los protocolos de ley” y “ante ausencia de sus familiares”. No obstante, el Ministerio Público venezolano ya ha anunciado una investigación penal con relación a la muerte de Quero Navas para así esclarecer los hechos “de manera oportuna e imparcial”.









