Este artículo es de hace 6 años

Nómades siglo XXI

El drama tiene una razón de ser indiscutible: el miserable neoliberalismo que está empeñado en lograr que el dinero y el poder que este otorga, este concentrado cada vez en menos manos.

EL PERFIL
/
Por EL PERFIL
Escuchar este artículo
Audio generado con inteligencia artificial. Debido a la naturaleza del proceso, pueden presentarse pequeñas variaciones en las pronunciaciones. Para una experiencia óptima, recomendamos revisar el contexto o consultar la transcripción si surgen dudas.

Las imágenes vistas me hicieron pensar en un mundo en el que estas dramáticas escenas volverían a repetirse una y otra vez. Un mundo de nómades desesperados y de sedentarios dispuestos a defenderse con unas y dientes.

SIGUE LEYENDO DESPUÉS DE LA PUBLICIDAD

Seis mil guatemaltecos en la frontera con México trataban de perforar el fuerte vallado policial mientras, en otra zona de la frontera mexicana grupos de hondureños intentaban lo mismo.

Todos, supongo, tenían por finalidad llegar a los Estados Unidos o al menos alimentar la ilusión de poder hacerlo. Ese drama tiene una razón de ser indiscutible: el miserable neoliberalismo que está empeñado en lograr que el dinero y el poder que este otorga, este concentrado cada vez en menos manos.

SIGUE LEYENDO DESPUÉS DE LA PUBLICIDAD

El resultado es inevitable: el instinto de supervivencia, que es parte esencial de nuestra estructura psicológica, empuja a los desamparados hacia los sitios desde donde la abundancia los llama.

SIGUE LEYENDO DESPUÉS DE LA PUBLICIDAD

Corregir esta anomalía requiere, en primer lugar, renunciar a la pulsión de querer acapararlo todo y luego en aceptar regímenes democráticos, que la torpe derecha llama populismos.

Ahora, si triunfa Bolsonaro en Brasil, como ya triunfo Macri en Argentina, ambos países que recibieron miles de latinoamericanos en los tiempos de Lula y Kirchner, ahora, gracias a los regímenes que la derecha condena, se transformaran en nuevos exportadores de emigrantes.

SIGUE LEYENDO DESPUÉS DE LA PUBLICIDAD

Y la ola seguirá creciendo alimentada por los múltiples regímenes de derecha de América Latina y Europa más la desestabilización en el Medio Oriente y la pobreza en el África. Es decir marchamos hacia un planeta de muros, murallas, prohibiciones e injusticias.

Y todo eso requerirá el uso de la fuerza y el uso de la fuerza es contrario a las convicciones democráticas y por tanto seguir diciendo que se pretende afianzar la democracia es una mentira absoluta que crece y seguirá creciendo, hasta que terminen proclamando una suerte de estado de emergencia universal que permita visibilizar y dar estado público a la ya evidente y totalmente avanzada militarización que sin prisa ni pausa se está instalando.

Lo último