El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha asegurado este viernes que no tendrĂa inconveniente en suprimir los aranceles impuestos a los productos ecuatorianos, apenas unas horas despuĂ©s de que la Comunidad Andina de Naciones lo solicitase y en un contexto de creciente tensiĂłn entre BogotĂĄ y Quito en el que el Ministerio de Comercio colombiano elevĂł del 30% al 100% el gravamen a los productos procedentes de Ecuador para responder recĂprocamente a la medida adoptada este paĂs.
“No tengo ningĂșn problema en retirar los aranceles a productos del Ecuador en la misma forma y cronologĂa como se pusieron”, ha indicado el mandatario colombiano en una escueta publicaciĂłn en redes sociales, en respuesta a una informaciĂłn previa sobre la peticiĂłn realizada desde la Comunidad Andina a Colombia y a Ecuador de retirar “los aranceles que tienen a ambos paĂses en una guerra comercial”.
Desde el ComitĂ© Gremial de Trabajadores de la Frontera, Ăscar Obando ha explicado que las imposiciones decretadas por ambos paĂses durante los Ășltimos meses han comportado “afectaciones bastante drĂĄsticas” en algunos puntos de la frontera. “Por eso miramos con buenos ojos el pronunciamiento de la comunidad andina por la cual obliga a los dos gobiernos al desmonte inmediato, un mĂĄximo de 10 dĂas tienen que desmontar las medidas arancelarias”, ha agregado en declaraciones a Noticias Caracol.
No obstante, ha subrayado Obando, esta guerra arancelaria ha generado ya “una herida difĂcil de sanar”, con “millones de dĂłlares” en pĂ©rdidas debido a todos aquellos “negocios –tanto de importaciĂłn como de exportaciĂłn– que no se pudieron canalizar”.
Estas declaraciones llegan despuĂ©s de que el Gobierno de Ecuador anunciase a comienzos de lunes que reducirĂĄ al 75% sus aranceles impuestos a las importaciones desde Colombia, apenas cuatro dĂas despuĂ©s de la entrada en vigor de la tasa arancelaria del 100% anunciada el pasado mes de abril por el paĂs andino, que alegĂł entonces una supuesta “falta de implementaciĂłn de medidas concretas y efectivas en materia de seguridad fronteriza”.
En palabras de Noboa, esta decisiĂłn “ratifica la apertura” de Quito de “avanzar hacia mecanismos de cooperaciĂłn bilateral en materia de seguridad, promoviendo una mayor articulaciĂłn entre ambos paĂses y fortaleciendo el desarrollo de la zona fronteriza”. Todo ello en medio de una guerra comercial librada entre estos dos paĂses que comparten una frontera de unos 586 kilĂłmetros, en la cual se ven afectados productos colombianos como cosmĂ©ticos, plĂĄsticos, repuestos automotrices o medicinas, segĂșn el diario digital Primicias.
En respuesta a la denominada ‘tasa de seguridad’ que Noboa elevĂł de un 30% a un 50% en febrero y, posteriormente, al 100%, la Casa de Nariño anunciĂł aranceles “inteligentes” con tarifas diferenciales para 191 productos arribados del vecino paĂs andino.
La aplicaciĂłn de dichos tributos diferenciales –del 35%, 50% y 75%–, apuntĂł entonces la Presidencia de Colombia en nota de prensa, dependerĂa del “grado de producciĂłn y abastecimiento interno” siendo la misma “temporal mientras estĂ© vigente la decisiĂłn arancelaria del vecino paĂs”.








