El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha asegurado este viernes que su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, está fuertemente influenciado por una camarilla de personas “cada cual con una agenda diferente”, entre ellos el secretario de Estado, Marco Rubio, “imbuido por un fundamentalismo sionista” que “olvida la diversidad latinoamericana”.
“Ahí veo una burbuja que me parece no es positiva para las relaciones entre americanos” y “cuando él logra el contacto personal, entonces las burbujas se debilitan”, ha valorado el presidente de Colombia en una entrevista para ‘Los Desayunos’ de RTVE y EFE, a su paso por la cumbre progresista de Barcelona.
Petro cree que Donald Trump salió con otra percepción sobre él después del encuentro que mantuvieron en la Casa Blanca a principios de febrero, después meses de tensiones y ataques verbales entre uno y otro que tuvieron como uno de sus momentos álgidos las amenazas del estadounidense con detenerle, tal y como había hehco un mes antes con el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.
“Yo creo que conocerse es importante”, ha señalado Petro, quien ha sugerido que es la “serie de burbujas de personas ajenas a él”, “cada cual con una agenda diferente y compitiendo entre sí”, quien influye en muchas ocasiones en cómo actúa el presidente de Estados Unidos.
En ese sentido, ha apuntado directamente hacia la beligerancia del secretario de Estado, quien “a pesar de su origen latino”, “está imbuido en un fundamentalismo sionista”, que “lleva a un fundamentalismo sectario, ideológico”, que “divide a América Latina entre derechas e izquierdas”.
“Olvida la diversidad latinoamericana, nos encasilla en un solo. Ve a Fidel Castro en cada uno de nosotros y él no conoció a Fidel Castro, ni siquiera. Porque ellos salen de Cuba antes de la Revolución Cubana”, ha dicho en referencia al pasado familiar de Rubio.
Petro ha contado cómo explicó a Trump que todas aquellas acusaciones que le vinculaban con el narcotráfico no eran ciertas y le relató algunos de los episodios violentos que él mismo ha sufrido por combatir el crimen organizado, como cuando logró salir de una trampa que la propia Policía le había tendido en 2018.
Así, el dirigente colombiano ha subrayado que lleva dos décadas, aún a riesgo de sufrir intentos de asesinato “que incluso están en Youtube”, dedicándose a destapar y denunciar los vínculos de una parte de la clase política y empresarial colombiana con el narcotráfico. “Eso fue lo primero que le mostré a Trump, el día que me iban a matar estando yo dentro de un carro blindado llegando a una manifestación en Cúcuta”, ha relatado.
“Creo que Trump tuvo la experiencia de hablar con otro ser humano diferente a él (…) Somos diferentes, pensamos diferente. Usted tiene una historia, yo tengo otra. Y nuestro deber es aprovechar este encuentro para hacer un gran pacto por la vida (…) Él se reía, él aceptaba, yo sentí que congeniábamos”, ha recordado.
Otra de estas influencias sobre Donald Trump de la que ha hablado Petro es la que ejerce el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, a quien apunta como responsable de haber puesto en marcha la guerra en Irán.
“Otra burbuja, la de Netanyahu, sabemos ahora por la prensa. Yo pensé, sería Rubio, no, Netanyahu. Lo lleva a una cosa que me parece tonta, que son los misiles en Irán”, ha valorado Petro, quien ha aprovechado para aplaudir la posición de vanguardia de España dentro de Europa con respecto a esta cuestión.
RECHAZA QUE LA ULTRADERECHA AVANCE EN SUDAMÉRICA
El mandatario colombiano también ha rechazado que el empuje de la ultraderecha, a la que ha definido como “fascista”, esté ganando terreno en América Latina y ha puesto como ejemplo Argentina, en donde “la mayoría de la población quiere cambiar ese gobierno, y lo va a hacer si le dan la oportunidad”, o Perú.
En Perú, ha destacado, el movimiento político y social que llevó a Pedro Castillo a la Presidencia vuelve a estar en liza, como muestra que esté muy cerca de disputar la segunda vuelta de las elecciones. Ese en ese país, ha dicho, “están actuando las dos fuerzas, el fascismo y la democracia popular”.
Asimismo, ha subrayado que en Colombia las fuerzas progresistas siguen estando por delante, tal y como marcan las encuestas de las elecciones de mayo. “Tenemos una parte de los presidentes dispuestos a arrodillarse, otros no”, ha dicho Petro para afear a algunos líderes de la región que ejercen de “cortesanos” de Trump.
“Veo un poco de presidentes de América Latina prácticamente como si fueran cortesanos, como si tuviéramos un nuevo rey”, ha dicho para contraponer la que fue su reunión con el presidente de Estados Unidos. “Otros que decimos no, mirémonos de tú a tú, esa fue mi reunión con Trump”, ha remarcado.
En “América Latina no se puede definir como que las fuerzas de la extrema derecha se abalanzaron y están tomando país por país. Siempre en conflicto, siempre que ojalá sea pacífico, pero está en disputa”, ha dicho.
Una región en la que cree que “la mayor parte de la población” se rige por principios progresistas. “En plural, no es una sola visión, unos matices diversos, pero progresistas todos. México, Brasil, Colombia, y ahí vamos”, ha expuesto.






