La fiscal suspendida Elizabeth Peralta Santur se entregó a las autoridades la tarde de este 4 de noviembre tras la reciente orden de captura nacional e internacional emitida por el juez supremo Juan Carlos Checkley.
La entrega tuvo lugar luego de varios días de incertidumbre sobre su paradero, sucediendo a su salida del penal de mujeres de Chorrillos, donde permanecía bajo prisión preventiva por presuntos delitos de tráfico de influencias y cohecho activo.
Tras presentarse voluntariamente, Peralta participó en la audiencia de control de identidad en el Poder Judicial, procedimiento previo a su eventual reingreso a un establecimiento penitenciario.
La justicia dispuso la notificación de la captura a la Policía Nacional del Perú, INTERPOL y Migraciones, para garantizar su custodia y continuidad del proceso judicial.
El caso que involucra a Peralta alcanza resonancia nacional debido a sus presuntos vínculos con el expresentador Andrés Hurtado “Chibolín” y empresarios investigados por operaciones ilícitas alrededor de la devolución de barras de oro incautadas y otros procesos vinculados a favores ilegales dentro del sistema de justicia.
Paralelamente, la Autoridad Nacional de Control (ANC) del Ministerio Público determinó sancionarla con el apartamiento preventivo del cargo por tres meses, medida que se haría efectiva tras su notificación formal y localización, ya que su situación judicial sigue sujeta a decisiones pendientes en el fuero penal. El caso sigue avanzado con nuevas diligencias y revelaciones sobre presuntas redes de corrupción entre funcionarios y empresarios en el país.










