Las autoridades venezolanas han dado luz verde este jueves a la Embajada de Estados Unidos en Caracas para llevar a cabo un simulacro de evacuación ante posibles situaciones médicas o contingencias “catastróficas”, el cual incluirá el sobrevuelo “controlado” de dos aeronaves sobre la capital del país.
“A solicitud de la Embajada de Estados Unidos en Caracas, las autoridades nacionales competentes han autorizado la realización, el día sábado 23 de mayo, de un simulacro de evacuación ante eventuales situaciones médicas o contingencias catastróficas, como parte de los protocolos regulares de seguridad y protección diplomática”, ha informado el Ejecutivo venezolano en un comunicado.
En este simulacro, según ha agregado el texto presidencial, realizarán sobrevuelos “controlados” en Caracas dos aeronaves que, a su vez, efectuarán sus operaciones de aterrizaje en la legación estadounidense.
El mismo contará con la coordinación y participación de la Cruz Roja venezolana “en los componentes asociados al ejercicio de evacuación y atención de emergencias”. También con la de las autoridades aeronáuticas venezolanas, responsables de autorizar y supervisar los referidos sobrevuelos “requeridos” para el ejercicio.
“La presente información se ofrece oportunamente a la población venezolana a los efectos de su debido conocimiento. Todas las coordinaciones correspondientes a esta actividad han sido canalizadas a través de la Dirección de Protocolo, Inmunidades y Privilegios del Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores”, ha precisado el comunicado del Ejecutivo liderado por la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez.
Cabe recordar que fue este pasado mes de marzo cuando el Gobierno de Estados Unidos y las autoridades interinas de Venezuela acordaron restablecer relaciones diplomáticas y consulares en aras de “promover la estabilidad, apoyar la recuperación económica y avanzar en la reconciliación política” del país latinoamericano.
Todo ello se enmarca en un contexto de progresivo aperturismo desde Washington hacia Caracas, particularmente en el ámbito energético, donde el inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, se propuso revitalizar la industria petrolera venezolana.









