Buenos Aires fue sede esta semana de una charla dedicada a la movilidad autónoma, que contó con la visita de Mois Navón, exingeniero jefe de Mobileye, empresa israelí pionera en sistemas de conducción autónoma.
El evento tomó importancia luego de que el Gobierno porteño habilitara por primera vez en Argentina pruebas piloto de vehículos autónomos en espacios públicos autorizados.
Experiencias internacionales y marco normativo local
Mois Navón participó de la conferencia en Núñez, donde compartió su visión sobre la integración de la tecnología autónoma al tránsito porteño. “Buenos Aires está bien preparada“, aseguró el ingeniero durante su exposición, y precisó que en la ciudad “no debería haber problemas” para incorporar este tipo de vehículos, en comparación con otras urbes latinoamericanas.
Navón se refirió a las condiciones locales tras un recorrido preliminar por la ciudad. Destacó el estado de las demarcaciones viales y remarcó que una infraestructura adecuada es clave para el éxito de esta tecnología. Sobre Latinoamérica, indicó que la región atraviesa una etapa inicial en la materia y que la falta de infraestructura vial supone un desafío.
La conferencia también contó con la intervención del jefe de Gobierno de la Ciudad, Jorge Macri, quien se refirió al nuevo marco jurídico. “Hoy en la Ciudad tenemos el primer marco normativo para vehículos autónomos que permite realizar pruebas piloto en el espacio público. La Ciudad tiene todo para liderar esta revolución”, afirmó Macri.
La Resolución 170/SECT/26 de la Secretaría de Transporte, publicada el 18 de agosto, autorizó en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires la “realización de pruebas piloto con vehículos autónomos de Nivel 4 SAE y drones terrestres autónomos”. Dicho régimen convierte a Buenos Aires en el primer distrito argentino en contar con una regulación específica para pruebas de movilidad autónoma.
Requisitos y pruebas en marcha
El marco legal establece que los vehículos deben contar con un conductor capaz de retomar el control ante posibles fallas. Sin embargo, contempla la operación sin conductor en caso de que las pruebas sean satisfactorias y existan pólizas de seguro específicas para este tipo de automotores.
En el caso de los drones terrestres autónomos, la normativa permite la circulación sin conductor cuando la autoridad competente determine que se cumplen requisitos de seguridad, velocidad, señalización y adecuadas coberturas de seguro.
Actualmente, las pruebas están restringidas a zonas, días, horarios y condiciones climáticas determinados por la autoridad porteña. El bus autónomo desarrollado por el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) circula dentro del Parque de la Innovación en un recorrido de 1.100 metros.
A nivel regional, Argentina fue escenario en 2022 de la presentación del primer vehículo autónomo de tamaño completo en Latinoamérica, un Ford Fusion Hybrid 2017, resultado del trabajo del Laboratorio de Inteligencia Artificial y Robótica (LINAR) de la Universidad de San Andrés, en colaboración con la empresa DataSpeed.
De acuerdo a cifras difundidas por Mobileye, la empresa israelí equipa actualmente a más de 250 millones de vehículos con sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS), lo que representa casi el 80% del mercado global en ese segmento.
La consultora McKinsey estima que este sector podría alcanzar entre USD 300.000 y 400.000 millones anuales para 2035 a nivel internacional, con Estados Unidos y China como líderes en implementación comercial.
Desafíos técnicos y regulatorios
Durante el foro, Navón resaltó la importancia de la regulación y la infraestructura para la inserción de los vehículos autónomos. “Los gobiernos tienen que asegurarse de que la infraestructura y las rutas estén preparadas para los vehículos autónomos”, indicó.
El exingeniero de Mobileye subrayó como requisito la creación de un sistema de seguros específico para vehículos autónomos. Explicó que la determinación de responsabilidades en caso de accidente todavía es un desafío a superar por los países que deseen avanzar en esta tecnología.
Navón valoró el potencial argentino y señaló la importancia de desarrollar talento humano, creatividad y financiamiento para impulsar proyectos tecnológicos en movilidad autónoma. “En Israel existe una Autoridad de Innovación que ayuda a las startups financiándolas. Esos son los elementos principales”, relató.
Finalmente, sugirió que las alianzas con empresas extranjeras consolidadas pueden servir como trampolín para el acceso a capital y recursos de innovación, apoyando el desarrollo local de la movilidad autónoma.












